Publicando en Internet
E-mails: jmerelo (en) geneura (punto) ugr (punto) es,
amorag (en) geneura (punto) ugr (punto) es
Páginas personales: http://geneura.ugr.es/~jmerelo,
http://geneura.ugr.es/~amorag
Blog: http://atalaya.blogalia.com
Antes de nada, comentaremos un poco la primera alternativa que se le ocurre en la actualidad a un usuario inexperto, a la hora de crear una página personal de forma rápida y sencilla.
Seguramente todos conocereis de sobra el fenómeno de los blogs (o bitácoras), los cuales han transformado (desde su boom hace casi 10 años) la forma de publicar contenidos e interaccionar en internet. Facilitando sobremanera la creación de páginas personales, y acercando internet a usuarios antes reticentes a usarla, creando a su vez vínculos entre las personas, y contribuyendo al constituido efecto de las redes sociales.
Ya vísteis una introducción a los mismos en la primera parte del curso, e incluso os creásteis uno (en teoría).
Pero quizá su mayor virtud, sea también su mayor defecto, ya que se trata de páginas completamente dinámicas, que requieren de una actualización y mantenimiento constantes, y generalmente de una retroalimentación por parte de otros usuarios (los lectores del blog). Es necesario, por tanto, darlas a conocer y crear contenidos atractivos a diario (o casi), para mantener una audiencia constante y considerarlos como exitosos.
Aunque también los podemos considerar como una mera herramienta para publicar nuestros contenidos estáticos, sin requerir, ni prestar atención a los comentarios de los lectores, en cuyo caso se asemejarían más a lo que son las páginas web 'tradicionales'.
También es cierto que el uso de blogs limita mucho diversos factores de la web, como por ejemplo:
- El diseño: es difícil hacer un blog diferente del resto estéticamente, todos son muy similares entre si.
- La gestión de los contenidos: normalmente se almacenan las entradas por fecha o etiquetas, y hay poca flexibilidad para crear otras formas de búsqueda/almacenamiento. Además de que se tiene una única página 'global', en lugar de poder tener varias subpáginas dedicadas a ciertos temas o contenidos específicos.
- La interactividad con los usuarios: queda limitada a la lectura/escritura de comentarios (no hay formularios, por ejemplo).
- El aprovechamiento de herramientas de HTML: como la potencia de Javascript o las hojas de estilos.
Son, por tanto, una gran alternativa, pero no la mejor cuando queremos publicar contenidos en internet y controlar todos los aspectos de los mismos.
Es decir, somos ti@s dur@s y queremos hacer nuestra página (o sitio) web con HTML (o un programilla de edición...) y publicarla 'a la antigua usanza'.
Pues muy bien, pero antes de eso comentaremos (y refrescaremos) un par de conceptos que debemos tener claros respecto a lo que esencialmente son las páginas y sitios web, y lo que significa publicar o alojar un contenido.
Como ya sabreis, una página (o sitio) web es un conjunto de ficheros que puede contener imágenes, ficheros de texto, archivos multimedia, etc y uno o más ficheros HTML que describen la estructura la página.
Todos esos ficheros, por tanto, deberán situarse en una máquina a la que se pueda acceder a través de internet, un servidor de páginas web.
Normalmente, como usuarios 'de a pie', nuestra mayor pretensión será simplemente colgar nuestra página en un sitio web (casi cualquiera) para que la gente la vea (en principio para 'fardar' ante nuestros familiares y amigos).
Nosotros, por tanto, simplemente nos conformaremos con publicar nuestra página (hacerla pública).
En cambio, cuando lo que queremos es adquirir un dominio específico en el que poner nuestra página o sitio web (conjunto de páginas), hablamos de hosting o alojamiento (en un servidor de páginas web).
Un alojamiento alquilado (o hosting), proporciona una serie de recursos que se pueden gestionar de varias formas posibles y que se alquilan por un tiempo determinado.
El recurso básico que siempre se ofrece es espacio de disco, y a partir de ahí las empresas de alojamiento ofrecen diferentes servicios.
Hay que distinguir entre espacio y dominio, pues aunque normalmente se alquilan ambos al mismo tiempo (se paga por un dominio y un espacio en una máquina para alojar la página), es posible alquilar solo una de esas opciones.
El dominio, como ya vísteis en el apartado de HTML del curso, no es más que un nombre con el
que acceder a una web o conjunto de webs. Dichos dominios deben ser igualmente alquilados a alguna empresa que sea capaz de registrarlos, como por ejemplo Nominalia o GoDaddy.
Igualmente, existen dominios gratuitos, como los que se ofrecen dentro del dominio de alto nivel (TLD) .tk, normalmente utilizados para acortar las direcciones de nuestras webs. Otra buena opción para acortar nuestra url, así como para facilitar el recuerdo de la misma es pagina.de.
Lo que conseguiremos es un nombre que será registrado en un fichero asociado a un número de IP, y que será accedido por los llamados DNSs o Servidores de Nombres de Dominios para asociar
la IP con nuestro dominio.
Es decir, si compramos el dominio www.peachodominio.es, este se asigna a un número de IP único, como por ejemplo 192.33.45.128.
En el fichero al que acceden los DNSs, tendremos una entrada del tipo:
www.peachodominio.es 192.33.45.128
Y cualquier petición a una página dentro de ese dominio se dirigirá automáticamente a esa IP.
De modo que cuando alguien quiera acceder a nuestra página web, estará visualizando los ficheros que hayamos alojado en el servidor que tiene la IP asociada a nuestro dominio.
Vamos a echar un ojillo a esas páginas de alquiler de dominios.
Comprobad qué dominios están disponibles, intentad alquilar alguno de los que ya conozcais o parecidos (pero sin pagar, claro)... quien sabe, ¡lo mismo os podeis hacer de oro si a coca-cola se le ha olvidado comprar un subdominio!...
Probad también a acceder a páginas como "cococola.com" o "gooogle.com"... ¿existen?
Una vez hayamos diseñado nuestra web, llega el momento de colgarla de algún clavo virtual, para que la vea todo el
universo. Veremos que hay muchas opciones para hacerlo.
En 'nuestro' servidor
Si estudias en alguna universidad, instituto o academia, o quizá en tu lugar de trabajo, puede que tengas posibilidad de colocar tus páginas en un PC que haga de servidor dentro del organismo; es cuestión de hablar con los servicios de Informática de la institución. O bien hacerlo tú mismo (siempre que tengas acceso) como vamos a ver ahora.
Si recordamos la anatomía de las direcciones en la web (vista en la primera parte del curso),
éstas suelen tener un formato similar a http://www.midominio.com/directorio/mipagina.htm", pues bien, por lo general, dicho dominio está asociado a un servidor (un PC dedicado) y cada usuario registrado en ese servidor (con una cuenta en él), normalmente podrá colgar sus propias páginas en un directorio y dar acceso a ellas al resto del mundo (a través de Internet).
Pero, ¿cómo se hace eso?, suena difícil... no lo es.
Los pasos a seguir, una vez creada la página, pasan simplemente por copiar todos los ficheros de la misma (htmls, imágenes, estilos, etc) a un directorio que se encuentra en un servidor propio, dentro de nuestra cuenta de usuario, normalmente llamado public_html.
El fichero con la página principal (o inicial) de nuestra web podrá tener cualquier nombre, pero si se llama index.html, podremos omitirlo en la ruta de la web.
Si todo va bien, podremos acceder a nuestra página a través de la web de nuestro servidor, junto con nuestro nombre de usuario, según la forma:
http://www.dominionuestroservidor.com/~nuestrousuario
El por qué de ese directorio en concreto es debido a que el programa que gestiona las páginas web (las sirve cuando se solicitan por la web), suele tener ese directorio configurado por defecto, pero podría ser cualquiera. Dicho programa es, en la gran mayoría de las veces, el archifamoso Apache.
Esto lo podremos hacer usando algún programa de copia de ficheros remotos, si creamos las páginas en un ordenador y las queremos pasar al servidor,
o podemos hablar con el servicio de informática que lo gestiona para que las suban ellos. Normalmente se suele usar algún cliente de FTP o de copia segura (como SCP).
Vamos a hacer un ejemplo y a aprender a publicar nuestra web, alojándola en un servidor propio.
Para ello seguid los pasos que se indican en el Ejemplo 1.
Comunidades virtuales
Si no tenemos la posibilidad de usar un servidor propio, lo mejor antes de pagar por el alojamiento, claro está, es hacerlo por todo el morro, gratis, y por la patilla. El espíritu de Internet permite que se hagan muchas cosas de esta forma, y publicar una página no iba a quedar al margen.
Las (antiguamente llamadas) comunidades virtuales son grandes cajones de sastre que te permiten colocar tu página, habitualmente dentro de una sub-comunidad, aunque con algunas condiciones y restricciones:
- Publicidad: casi todas las empresas que ofrecen alojamiento gratis, esperan algo a cambio y lo que hacen es meter publicidad (nada subliminal) en las páginas a las que ofrezcan alojamiento. Ahora bien, deberemos decidir dónde alojar la página en función de las características de dicha publicidad (no es lo mismo un pequeño banner arriba, que un gran banner en los laterales de todas la página con flash y muchas veces impidiendo visualizarla correctamente.
- Condiciones: Como en cualquier otro tipo de alojamiento vas a tener un espacio y una transferencia limitada, y una serie de condiciones a tener en cuenta. Algunos no dejan alojar páginas con contenido adulto, la mayoría no te dejaran alojar sitios web con contenido ofensivo, y otros no permiten alojar sitios destinados a la descarga de archivos o ponen un limite de un mega por archivo. Resumiendo, léete bien las condiciones del servicio que te ofrecen para elegir el que mejor se adapte a tus necesidades.
- Soporte técnico: Como es de esperar, no es muy boyante. Lo más común es que se ofrezca un soporte online mediante un foro en el que puedes plantear tus problemas e inquietudes o leer sobre problemas como el tuyo ya expuestos y resueltos anteriormente.
Desde la primera comunidad virtual, que fue GeoCities, (adquirida por Yahoo y cerrada recientemente), han surgido cientos de sitios/empresas, tanto nacionales como extranjeras.
Como por ejemplo:
Incluso existen algunas que no insertan publicidad (al menos de inicio), pero con otras condiciones que quizá no nos convengan (lo mejor es leerlas antes de subir las páginas web):
Antes de poder subir los ficheros de la página web es necesario tener una cuenta de correo, porque se nos pedirá registrarnos y activar la cuenta desde nuestro correo.
La mayoría permiten transferir páginas por FTP, usando programas tales como WS_FTP o CuteFTP, o bien, directamente desde la página web usando un formulario; en algunos casos, proporcionan un editor para modificar las páginas sin salir de la web.
Actualmente se diferencian poco en cuanto a velocidad, facilidad de acceso y demás, de modo que podeis elegir casi libremente la que más os guste de esas (o algunas otras).
Aún así, siempre es recomendable probar varias alternativas y quedaros con la que más os convenza.
EJERCICIO:
Subid vuestra página web (o una de prueba) a uno de los servidores de alojamiento gratuitos comentados.
Si es posible, subidla a más de uno para comparar sus virtudes y defectos.
Servicios de las Comunidades virtuales
Estos sitios de alojamiento gratuitos suelen ofertar varios servicios que nos pueden interesar, como son:
- Estadísticas y contadores, con infinidad de detalles de los accesos a nuestra página
- Soporte para PHP
- Soporte para bases de datos (no muy complejas), como MySQL
- Herramientas de creación o modificación de web, es decir, editores sencillos
- Herramientas para creación y análisis de encuestas o votaciones a/de los lectores de nuestra web
- Libros de visita, para que los usuarios nos dejen sus mensajes
- Nombres cortos para nuestra url
Alojamiento por parte de nuestro ISP
¿ISP?, si hombre/mujer, nuestro Proveedor de Servicios de Internet (Internet Service Provider), es decir, la compañía que nos suministra el ADSL que casi todos tenemos ya en casa.
Aunque mucha gente no lo sabe y la gran mayoría no hacemos uso de él, normalmente junto con nuestro contrato de ADSL, tenemos incluido un espacio web del que podemos disponer a nuestro antojo, es decir, ¡¡¡tenemos espacio reservado en un servidor web asociado a nuestra compañía proveedora de ADSL!!!.
(Además de una o más cuentas de correo, por si quereis utilizarlas).
Normalmente para hacer uso de dicho servicio deberemos solicitarlo a la compañía, bien de forma telefónica o a través de la web corporativa de la empresa (seguramente mediante un formulario).
Los pasos habituales pasan por hacer una solicitud y en un plazo usualmente corto, nos enviarán la información de dónde podemos alojar nuestra web, es decir, nos enviarán los datos relativos al servidor web en el que podremos poner nuestros ficheros.
Por tanto, generalmente se nos proporcionará:
IP del servidor (o dominio del mismo)
Usuario en el servidor
Password para dicho usuario
Y se nos comunicará la forma de acceso a dicho servidor, la cual será en la mayoría de los casos mediante FTP.
Es decir, deberemos instalarnos un cliente de FTP y acceder a la máquina de forma remota haciendo uso de nuestro usuario y contraseña.
Estas herramientas suelen ser muy sencillas de utilizar, pues todas son visuales, por lo que podremos copiar ficheros en nuestro equipo y pegarlos en el servidor.
En algunas ocasiones incluso es posible que podamos hacer la transferencia de los ficheros uilizando alguna herramienta en la web de nuestro proveedor, por lo que no será necesario que instalemos nada.
Algunos Ejemplos
Orange:
- 50 Megas de espacio web
- acceso por FTP (con cliente que debemos instalar)
- Tu servidor web variará dependiendo del dominio de tu cuenta de correo:
@orange.es => ftp.orange.es
@orangemail.es => ftp.orangemail.es
@wanadoo.es => ftp.wanadoo.es
@eresmas.com => ftp.eresmas.com
@telepolis.com => ftp.telepolis.com
- Usuario: tu cuenta de correo completa
- Contraseña: la contraseña asociada a tu cuenta de correo
- La página personal estará en una url que dependerá también de nuestro dominio de correo:
Ejemplos:
juan2006@orange.es => http://perso.orange.es/juan2006
pedro2006@orangemail.es => http://perso.gratisweb.com/pedro2006
luis2006@wanadoo.es => http://perso.wanadoo.es/luis2006
Ono:
Ono ofrece alojamiento, pero con un coste adicional de 2€. Sus características (algo escuetas) son:
- 100 Megas de espacio
- Contador de visitas
- Sin soporte para Bases de Datos
Además ofrece otras modalidades de hosting mucho más completas, pero a un precio más elevado.
Jazztel no especifica sus características de espacio web y es necesario tener usuario para acceder a sus propiedades y contratarlo...
Movistar ofrece una opción de alojamiento para empresas con un coste adicional. También ofrece alojamiento para sus usuarios, pero es necesario estar registrado para solicitarlo...
Alojamiento de pago
Si finalmente no encontramos una opción que nos satisfaga entre las gratuitas (seguramente porque nuestra web sea una cosa seria para una empresa o similar), siempre podremos elegir la opción de pagar por el alojamiento. Ésta estará muchas veces vinculado al alquiler del dominio, pero contratar un hosting de pago independientemente del dominio nos ofrecerá seguramente más posibilidades y/o garantías.
Igualmente, si nuestra página o sitio web es relativamente seria, también requeriremos de varias cuentas de correo asociadas a nuestro dominio.
Habrá que tener en cuenta varios aspectos a la hora de elegir un
proveedor; habitualmente para una empresa o chiringuito vario:
- Precio: el precio medio suele ser del orden de los 30-60€ al mes para un alojamiento de calidad media (en cuanto a prestaciones, rendimiento y posibilidades), aunque dada la gran competencia que hay se pueden contratar alojamientos básicos por 3€ al mes, eso sí, con poco espacio y pocos servicios.
En ese precio se incluye el espacio, mantenimiento de la dirección, y en general que todo funcione.
- Espacio: existen planes desde 50 Megas hasta Teras (1.000.000 de Megas), con el consecuente aumento de precio, por supuesto. En la actualidad se puede contratar casi cualquier capacidad (sin límite superior).
- Tráfico máximo: se suelen establecer límites de tráfico para evitar abusos; suelen estar alrededor de los 10 GB mensuales de media (que no es mucho si decides tener música o películas en tu sitio); lo mínimo suele ser unos 3 GB; y a partir de ahí, hay que pagar, evidentemente.
- Sistema operativo usado: el tener un proveedor permite poner los programas propios en la Web, tales como CGIs (Common Gateway Interface) y ASPs (Active Server Pages). La mayor parte de los servidores usan Linux u otro Unix (habitualmente Solaris o OS/X),muchos de ellos usan FreeBSD, y algunos usan Windows NT/2000/XP.
Según el sistema operativo con el que uno tenga más familiaridad a la hora de programar, se elegirá uno u otro. La elección de un sistema operativo u otro (dentro de los habituales) no suele afectar mucho al precio, si bien los sistemas Linux, al ser éste de código libre/abierto, suelen ser un poco más económicos.
El alojamiento Linux es el más adecuado si vamos a usar tecnologías como PHP, Perl, mySql y C ya que este tipo de lenguajes está optimizado para entornos Linux.
Linux tiene fama de ser más estable y rápido, lo que significa que tendremos menos problemas de fiabilidad y de experimentar contratiempos con el servidor. Por otro lado Linux no es totalmente compatible con las tecnologías de Microsoft, por lo que si estas utilizando ASP, Access, SQL Server, .NET o Visual Basic entonces mejor escoger un alojamiento Windows.
- Acceso al servidor: Hay dos modalidades: usando FTP (transferencia
remota de ficheros) o usando telnet/ssh (que permite trabajar directamente sobre el
ordenador que aloja las páginas). La mayor parte ofrece solo FTP, pero
el uso de Telnet/SSH (si la conexión es rápida) es mucho mejor a la
hora de resolver un problema rápido, o depurar un programa en el propio
ordenador en el cual se va a ejecutar.
En la mayor parte de los casos, en vez de ofrecer telnet, ofrecen acceso seguro con
SSH - SCP,
que encripta la comunicación entre cliente y servidor.
- Programas instalados en el servidor: a la hora de diseñar páginas interactivas, se deben ejecutar ciertos programas en el servidor; cuantos más haya instalados, menos tendrá uno que instalar en su propia cuenta, y eso le permitirá ofrecer más servicios desde la página (y ocupar menos espacio). Hay algunos servidores que ofrecen servidores
de bases de datos, tales como MySQL, PostgresSQL, o SQL Server (de Microsoft), lenguajes para programación de CGIs, tales como Perl o PHP, o interpretación de ASPs o de Cold Fusion. En otros casos ofrecen servicios basados en Java tales como Servlets o JSPs.
- Servicios adicionales: servidor de FTP, estadísticas y registro de usuarios, webmail, servidores de comercio electrónico o pasarela a algún servidor (una opción mucho más económica y segura), servidor seguro (que permite transacciones seguras, por ejemplo, que incluyan información confidencial tal como tarjetas de crédito).
En la opción básica se suelen incluir estadísticas, correo web, servidor de FTP y varios de los servicios más utilizados (como PHP, CGI, ASP,...); los servicios adicionales cuestan más dinero y generalmente hay que adquirir un paquete Premium.
- Velocidad: aunque la velocidad es algo muy relativo, porque depende de donde se conecte uno, habrá que ver qué velocidad tiene desde donde uno espera que los usuarios se conecten; en muchos casos, los servidores están físicamente en Estados Unidos o el Reino Unido, y en otros muchos, están en Valdepeñas, pero van más lentos que si estuvieran el los USA. La velocidad no sólo es importante a la hora de que los usuarios vean las páginas, sino a la hora de subir uno nuevas
páginas, o tener que conectarse para modificar algo sobre la marcha.
Además, habrá que tener en cuenta la velocidad de los equipos, sobre todo a la hora de ejecutar programas, usar una tienda virtual o acceder a bases de datos; esto es importante sobre todo porque en muchos casos, un ordenador puede servir decenas o cientos de sitios.
Lo mejor para saber qué empresa ofrece el alojamiento más rápido es leer opiniones de usuarios al respecto, dado que este factor no suele publicitarse (salvo en los casos que ofrezcan mucha velocidad, claro).
- Panel de Control: por último, también es importante saber qué tipo de herramienta de control nos ofrecerá la empresa de alojamiento, puesto que su facilidad, complejidad y rapidez de manejo dependerá en gran medida nuestra gestión del servidor. Un ejemplo de panel podría ser el que ofrece la empresa doominio.com:
En el que podemos ver la cantidad de utilidades que podemos emplear para gestionar nuestro servidor de forma directa y sencilla.
Vamos a echar un ojillo a algunas empresas de alojamiento para ver sus tarifas.
Buscad empresas de hosting (nacionales o internacionales) y comprobad los precios y las posibilidades que ofrecen.
Veamos a continuación las opciones más comunes de alojamiento de pago.
Alojamiento compartido
El hosting compartido consiste en alojar varios sitios web en un mismo servidor. Compartimos pués espacio con otros usuarios, pero cada uno con su dominio o dirección de Internet. Es un tipo de alojamiento web económico, ya que estamos alquilando un poco de espacio en un servidor y compartimos recursos con otros clientes de la empresa de alojamiento web, lo que, por otra parte, puede influir en el rendimiento del servidor.
Esta modalidad que ofrece el hosting compartido es el más utilizado por individuos, pequeñas empresas o negocios de comercio electrónico sin muchas visitas y que no requieren una gran cantidad de recursos. Puedes encontrar diferentes precios, desde algo muy básico por 5€ al mes hasta algo más completo por 100€ al mes.
Lo más ventajoso del hosting compartido es que, aparte de un alojamiento web barato, obtienes una serie de servicios y herramientas, generalmente incluidos, y todo ello a cambio de un precio razonable. Así, lo normal es que te ofrezcan varias cuentas de correo electrónico, servicios de redirección de correo y dominio, antivirus para el correo electrónico y un panel de control fácil de usar para administrar tu web. La mayoría vienen también con soporte para sitios web dinámicos que requieran la utilización de tecnología de bases de datos (mySQL, Access, SQL) y de lenguajes de programación (PHP, ASP, .NET, PERL).
Alojamiento exclusivo
Se trata de un tipo de alojamiento web que nos permite alquilar un servidor para nosotros solos. En este caso no compartimos el servidor con nadie, lo que nos da más flexibilidad y fiabilidad al tener total control sobre el mismo. Podríamos considerarlo como un alojamiento web profesional ya que nuestro sitio web no se ve afectado por los inconvenientes de tener que compartir el servidor con otros sitios web.
Al poder disponer completamente del servidor, tenemos la opción de alojar más de un sitio web, modificar la configuración del software, gestionar más capacidad de tráfico y acomodar y escalar más recursos según vayan variando nuestras necesidades. Esta flexibilidad permite alojar bases de datos avanzadas o aplicaciones más complejas de comercio electrónico, es lo que podríamos esperar de un alojamiento web profesional.
Este tipo de alojamiento web suele ser utilizado por páginas web con gran cantidad de tráfico, o soluciones de comercio electrónico y bases de datos que requieren una alta fiabilidad. Estamos hablando de mejor calidad y mejor servicio lo que conlleva un incremento en los precios que generalmente van desde 140€ a 600€ al mes.
Alojamiento virtual privado
Esta clase de alojamiento supone una solución intermedia entre un servidor compartido y un servidor dedicado. También se suele utilizar el término ‘servidor virtual privado’ para referirse a este tipo de hosting.
La idea principal de este tipo de servicio es que nos ofrece los beneficios de un servidor dedicado a un coste más asequible, lo que nos puede venir muy bien si necesitamos un poco más de flexibilidad y fiabilidad pero no disponemos de mucho presupuesto.
El alojamiento virtual privado consiste en varios servidores privados que se encuentran separados en un mismo equipo físico compartiendo hardware. En realidad se trata de la partición de un servidor en múltiples entornos dedicados, compartiendo entre ellos exclusivamente el hardware, lo que permite reducir los costes, pero no el software, lo que proporciona más control al cliente.
Cada servidor privado esta aislado de los demás, con lo que podremos disponer de nuestros propios recursos reservados y garantizados: capacidad de almacenamiento (disco), memoria RAM y procesador, aplicaciones, panel de control, librerías, etc. Esto permite que el funcionamiento de uno no interfiera con el de los demás servidores privados, instalados físicamente en la misma máquina. De esta forma, por ejemplo, aunque un servidor privado exceda su uso de RAM o procesador, no se verá afectado por el rendimiento de los demás servidores privados.
Los precios suelen ir desde unos 10€ al mes para una opción muy básica hasta los 150€ para lo más completo.
Housing
Mediante el housing o colocation, nosotros compramos el servidor pero éste está físicamente situado en las instalaciones de la compañía de alojamiento web. De esta manera disponemos de toda la infraestructura y conexión a Internet de alta capacidad necesaria para rendimiento optimo del servidor y que a nosotros nos costaría mucho mantener.
Los servidores son alojados en un centro de datos o ‘datacenter’, que cuenta con las condiciones ambientales óptimas para su perfecto funcionamiento, con temperatura y humedad controlada.
Normalmente, en este tipo de alojamiento web se paga por el alquiler de espacio en un rack o por el alquiler de un rack y por la transferencia. Un rack es el nombre que se la estantería o armario metálico donde se pueden colocar varios servidores o máquinas de dimensiones estándar.
Esta clase de hosting es utilizado por grandes sitios de comercio electrónico o empresas que utilizan aplicaciones críticas. Podemos encontrar planes para alojar nuestro servidor desde 100€ al mes.
Los 5 Mejores sitios de alojamiento de pago
Según la página Pixeros, estos son las mejores empresas de alojamiento web de acuerdo con la opinión de los usuarios:

Hostgator
- Con costes que van desde los 4.95$ a los 12.95$ para la opción más cara.
- Todas las opciones con espacio y límite de descarga ilimitado, e-mails, copias de seguridad a diario y la posibilidad de instalar cualquier aplicación que queramos.

1and1
- Pack Inicial con un costo mensual de 2,49 €, Pack Confort por 3,49 € al mes, Pack Business a 6,99 € y Pack Business Plus 14,99€ mensuales.
- Tráfico mensual ilimitado, alojamiento web multidominio, dominios extra ilimitados, antivirus, antispam y antiphishing ilimitado, archivo de imágenes. Diferencias en el espacio en disco entre los packs.

LunarPages
- Plan básico por 4.95$ y uno para negocios por 21.95$ por mes.
- Los dos planes de alojamiento ofrecen sitios ilimitados, almacenamiento y transferencia ilimitados, bonificación de $700, base de datos sin límites, E-mail, galería de fotos. La principal diferencia está en la cantidad de dominios.

Arsys.es
- Varios planes: Redirigido, Personal, Profesional, Empresarial, Master Plan y Master Plus Plan. Las tarifas son trimestrales y varían según el sistema operativo Windows o Linux, entre 9€ el más económico y 828€ el más caro.
- Los servicios varían con los planes, aún así todos ofrecen conexiones y transferencia de correo ilimitadas y filtro antispam.

Globat.com
- Ofrece dos planes: GX01 a 4.44$, y GX19 (tienda on line), por 19,95$.
- Los dos ofrecen espacio en disco ilimitado, ancho de banda ilimitado, dominios adicionales y cuentas de Email también ilimitadas y registro gratis de dominio por 1 año.
Otros ejemplos serían Hostalia, Doominio, Disbit o Host-Fusion.
EJERCICIO:
Hacer una tablita de las 3 mejores empresas de alojamiento para vosotros (según vuestras necesidades o posibilidades) y señalar los servicios que ofrecen que os interesarían para publicar vuestra web.
Bien, ya sabemos crear nuestra página, dónde alojarla y todo lo demás. Pero, ¿qué ponemos en ella? Hombre,
en principio podemos poner lo que nos dé la gana, porque para eso es gratis, la ha hecho uno y todo lo demás, pero si lo que realmente queremos es que la visite alguien más que uno mismo, es mejor seguir una serie de reglas para diseñarla y construirla, y no sólo eso, sino hacerla visible y que la gente sepa que existe.
Pero antes de eso, vamos a ver algunas de las herramientas más comúnmente utilizadas/incluidas en las páginas web y así de paso amenizamos un poco tanto la página, como el curso.
Utilidades varias
A continuación comentaremos algunas de las herramientas más usadas a todos los niveles, desde curiosidades, como herramientas orientadas para webs profesionales. Todas ellas gratuitas, por supuesto.
Contador de Visitas
El contador de visitas es una de las herramientas más requeridas por los creadores (no profesionales y también profesionales) de una web. Con ellos podemos saber el número de veces que alguien ha entrado a ver el contenido de nuestra página, incluyéndonos nosotros mismos, claro.
Dentro de todos los alojadores de páginas web, tanto gratuitos, como de pago suele incluirse esta herramienta entre las posibles.
Vamos a hacer un ejemplo en el que crearemos un contador y lo incluiremos en nuestra página web, (que ya debe estar alojada en algún sitio accesible para todo el mundo).
Para hacerlo nos registraremos en MiArroba.es, ya que es una de las páginas que ofrecen más herramientas altamente configurables y las cuales pueden ser configuradas y utilizadas fácilmente.
Una vez estemos registrados, nos iremos a Herramientas -> Contadores y allí crearemos un nuevo contador a nuestro gusto (asociándolo a nuestra web (usando la URL original/larga), eligiendo el tipo de contador, su diseño y colores, etc), y añadiéndolo finalmente al código de nuestra página web.
Es posible incluirlo en cualquier parte de la página, sin más que copiar el código html que se genera una vez configurado todo en el lugar que nos interese de la web.
Después, en este mismo sitio (MiArroba), podremos consultar datos estadísticos de nuestro contador.
Libro de Visitas
Con esta utilidad permitiremos a los usuarios dejarnos mensajes en relación a la página que posteriormente podremos consultar.
Es similar a un blog, pero con menor actividad, claro.
Podemos crear también un libro de visitas en MiArroba.es e incluirlo en nuestra web.
Usuarios Online
Con esta utilidad podremos saber en todo momento el número de usuarios conectados a nuestra máquina.
Es también una herramienta bastante utilizada en las webs personales.
Podemos crear un contador de usuarios online nuevamente en MiArroba.es e incluirlo en nuestra web.
Estadísticas
Otra gran herramienta son las estadísticas, las cuales también sulene ofrecerlas las empresas de alojamiento de webs.
Pueden ser de gran utilidad, sobretodo si son bastante completas, dado que nos informarán sobre muchos factores que pueden resultarnos interesantes, sobretodo si nuestra web está dedicada a una empresa. Podemos saber por ejemplo desde dónde nos han accedido, el tiempo que han estado en la página, si han venido a través de una búsqueda, etc, etc.
Podemos usar las estadísticas de cualquier sitio que las ofrezca, pero sin duda, las más completas son las de Google Analytics.
Para utilizarlas deberemos darnos de alta en google (si tenemos gmail ya estamos dados de alta).
Una vez entremos en la web , iniciaremos el proceso de registro.
Introduciremos la URL de nuestra web (la original/larga), nuestra zona horaria y nuestros datos personales. Después aceptaremos el contrato.
A continuación se nos proporcionará un código HTML, que deberemos copiar y pegar justo antes del fin de la etiqueta HEAD de nuestra página web. Para concluir pulsaremos el botón "guardar y finalizar".
Nos aparecerá una pantalla con un informe completo relativo a nuestra web, la cual podremos consultar siempre que queramos.
Lo normal es que al rato empiecen a aparecer datos (si nuestra web recibe visitas, claro), pero se recomienda esperar 24 horas, por cuestiones de activación de la cuenta y demás.
Si queremos añadir más páginas web, pulsaremos el enlace de abajo "Añadir perfil de sitio web".
Una vez que tengamos datos podremos visualizarlos de muchas formas (en tabla, con gráficas) y aplicar varias funciones a los mismos para analizarlos a nuestro antojo.
Google Maps
Como todos sabreis, se trata de una de las herramientas más utilizadas (e incluidas dentro de webs) que hay en la actualidad.
No son pocas las webs que incluyen en alguno de sus apartados un mapa centrado en algún punto indicando localizaciones o rutas, haciendo uso de los magníficos Google Maps.
Insertar un Mapa con la API
Lo primero que hay que hacer es registrarse para usar la API (Application Program Interface o Interfaz de Aplicación de Programa) en nuestra página web, para lo cual iremos al enlace Registro de API.
Entre las condiciones se incluye que el número de visitas diarias debe ser menor de 500000 (esto lo cumplo), que no debemos atribuirnos el mapa como si lo hubiésemos hecho nosotros, etc.
Abajo deberemos introducir la URL de la web (la original/larga) en la que vayamos a incluir el/los mapa/s, así como aceptar las condiciones expuestas y pulsar el botón para conseguir una clave que vamos a necesitar.
Ahora nos vamos a nuestra web y copiamos antes del final de la etiqueta HEAD:
<script src="http://maps.google.com/maps?file=api&v=1&key=TUCLAVE" type="text/javascript"></script>
Luego, donde queramos que aparezca el mapa, copiamos:
<div id="map" style="width: 500px; height: 400px"></div>
<script type="text/javascript">
//<![CDATA[
var map = new GMap(document.getElementById("map"));
map.centerAndZoom(new GLatLng(37.173449, -3.757324), 8);
//]]>
</script>
Donde GLatLong es el punto en el que se ha centrado el mapa (dado en latitud/longitud) y el número de después es el nivel de Zoom. En este caso (si todo va bien) aparecerá centrado en Granada.
Para saber las coordenadas de un punto podemos buscarlo con GoogleMaps, activando previamente la opción de visualizar Latitud y Longitud (arriba, junto a Mi Perfil en el enlace "¡Nuevo!").
Otra opción es pulsar el icono de enlazar página.
En la variable "ll" de la url que aparece tenemos estas coordenadas.
Insertar una marca
Si queremos incluir una marca en algún sitio, basta con escribir:
map.addOverlay(new GMarker(new GLatLng(37.173449, -3.757324)));
Justo después del map.CenterAndZoom.
Añadir controles para visualización
Podremos añadir varios controles a nuestro mapa:
Tipo de mapa: map.addControl(new GMapTypeControl());
Control de Zoom grande: map.addControl(new GLargeMapControl());
Control de escala: map.addControl(new GScaleControl());
Vista pequeña: map.addControl(new GOverviewMapControl());
Crear un mapa personalizado y añadirlo a nuestra web
Es posible que lo que nos interese es crear un mapa 'estático' con ciertas marcas, zonas señaladas, rutas y comentarios.
Esto es posible hacerlo sin tener que 'pelearnos' con la API de Google Maps, sino que podemos definirlo desde su misma web y luego incluirlo en la nuestra.
Para ello iremos a la web de Google Maps y tras acceder como usuarios de Google, pulsaremos sobre el enlace "Mis Mapas" (arriba a la izquierda).
Pulsaremos sobre el botón "Crear un Mapa Nuevo" y le asociaremos un nombre y una descripción al mismo. Elegiremos la opción "Público" en cuanto a la privacidad del mismo.
Ahora ya podremos editar el mapa, situándonos donde queramos e insertando marcas (con su correspondiente descripción), rutas (marcadas con líneas) o áreas. Cada elemento puede tener asociado texto, enlaces e incluso imágenes (pulsando la opción "texto enriquecido").
Las marcas podrán ser de muchos tipos. Para cambiar el icono de la misma se puede hacer pinchando sobre el recuadrito que sale a la derecha del globo con el texto de la marca.
Para cambiar el aspecto (color, opacidad, etc) de las líneas y áreas pincharemos igualmente en el pequeño recuadro que aparece a la derecha del globo de texto.
Cuando terminemos pulsaremos el botón "Guardar" y luego "Listo".
Ahora vamos a conseguir el código HTML del mapa para insertarlo en nuestra página. Para ello pulsamos el enlace "Enlazar" A la derecha del mapa y elegimos la opción "Personalizar y obtener vista previa del mapa".
Nos aparecerá un mapa centrado en Norte América, para el cual deberemos elegir un tamaño y centrar donde queramos.
Una vez terminemos de ajustarlo, copiamos el código HTML que hay debajo del mismo.
Este es el código que insertaremos en nuestra web donde queramos visualizar dicho mapa.
Contenido
Lo más importante es que una página web tenga contenido, es decir, que tenga algo que no exista en otro punto de Internet (lo cual, a estas alturas, es algo terriblemente complicado, por no decir imposible). Ese contenido puede ser desde un cuento que se le haya ocurrido a uno, hasta los trabajos de clase de la Universidad, pasando por los programillas que ha hecho uno y que puede que acaben resultándole útiles a alguien. Una página con miles de punteros, sin aportar nada más, no sirve salvo para "ensuciar" los resultados de las búsquedas en los buscadores; además las páginas a las que apuntan los enlaces acaban desapareciendo, y si uno no añade nada, como una explicación o una clasificación, es una página absolutamente inútil, pues los buscadores ya hacen todo eso y algo más.
Además, la página deberá tener interés para una audiencia amplia. Si uno decide poner una página llamada
"Diario de un gato", con fotos del gato, frecuencia de deposiciones, visitas al veterinario y un formulario para mandarle correo personal al minino, pues que no se extrañe si nadie la visita (aunque en la actualidad, ¡¡¡si que tiene visitas!!!). Si decide hacer la "Página de las Telecomunicaciones", y hace una comparativa de proveedores de ADSL, o de los las compañías de móviles para que la gente vea claramente si le conviene más Orange, Movistar, Yoigo o el teléfono de manivela de su abuela, probablemente tenga más éxito.
Para que la página enganche, deberá mantenerse actualizada y cambiarse con cierta frecuencia. Se trata de conseguir que el usuario no sólo la visite, sino que vuelva. Y para que vuelva nada peor que encontrarse con cosas como "Últimas noticias: comienza la feria de Chinchilla de Montearagón, 1996": eso garantiza que la gente no vuelva nunca más, y que la meta en los enlaces que nunca va a visitar uno (los anti-favoritos).
Incluso el conjungar una buena apariencia con un tiempo de carga breve debe ser un factor muy a tener en cuenta, dado que según ciertos estudios, el tiempo medio que pasa un usuario en una página en la que no ha estado (cuando va buscando algo) es de entre 5 y 10 segundos. De forma que debemos mostrar algo (rápidamente) que le haga estar más tiempo. Hay que conjugar el atractivo de la web con la velocidad de carga puesto que de nada vale tener una web preciosa con infinidad de 'Flashes' si para cargar necesita 2 minutos. Como ya vísteis, las hojas de estilo son una excelente solución en este sentido.
Aparte de todo eso, lo de "el paño bueno en el arca se vende" no vale en Internet. Entre otras cosas, porque el arca tiene unos 100, o mil millones de paños, así que o uno avisa que tiene un buen paño o no sirve para nada. Por ello, hay que usar una serie de técnicas y trucos para visibilizar la página.
El dominio es importante
El dominio es el nombre por el que los usuarios deberán encontrar y recordar nuestra web dentro del vasto mundo de internet.
Podemos considerarlo como el nombre de nuestra 'tienda' y hay que dedicarle algo de tiempo a su elección, pues será muy importante para el éxito de nuestra web.
Existen unos 150 millones de dominios registrados en el mundo (unos 4 millones en España), por lo que hay bastante competencia...
Si además pensamos que hay infinidad de dominios con nombres similares con contenidos diferentes (en dominios .COM, .ES, etc), deberemos tener mucho cuidado con el nombre que elegimos. Ejemplo: http://www.morsa.es y http://www.morsa.com
(Y ha sido el primer ejemplo que se me ha ocurrido, ¡en serio!).
Algunos consejos a tener en cuenta:
- un nombre indicativo o explícito: como es lógico, el nombre debería estar relacionado con el contenido de la página y ser lo más explícito posible (siempre que no sea excesivamente largo, como veremos). Si nuestra página vende algún producto, el nombre debe ser indicativo del mismo para atraer a posibles clientes y ser recordado por ellos.
- no muy largo, ni tampoco muy corto: la memoria de los seres humanos es limitada y la de los internautas en busca de páginas que no conocen es casi como la de una ameba, es decir, solo recuerdan nombres sencillos (salvo que la página les guste mucho, claro). Por tanto, cuanto más corto muchas veces será mejor (siempre que no sea demasiado críptico). Lo ideal está entre 7 y 15 letras.
- en el idioma principal de la página: si nuestra página está en español, el nombre del dominio debería estar en español (con la salvedad de los acentos y la eñe, aunque últimamente se están pudiendo crear dominios con ellos...). Además, deberíamos situarlo en un dominio de nivel superior .ES a ser posible, para facilitar su recuerdo. Si queremos llegar a más gente, entonces podríamos hacer la página en inglés y el dominio también.
- registrarlo en varios dominios de nivel superior: siguiendo el razonamiento de la poca memoria de los usuarios, siempre es una buena idea alquilar el nombre del dominio en varios dominios de nivel superior (.COM, .ES, etc), por si se confunden. Es lo que hacen las grandes empresas (con un dominio para cada idioma), y nosotros si tenemos presupuesto.
- un poco de humor o nombres chocantes: es una gran estrategia de marketing, ya que los nombres con cierta gracia, connotaciones, o con alguna controversia son más fáciles de recordar.
- que sea indicativo de lo que nos diferencia: el nombre debería incluir aquello que nos hace diferentes del resto de las webs dentro del mismo ámbito.
Ganaremos muchas visitas si ahorramos a la gente ir a un buscador para encontrar sitios similares al nuestro, si tenemos un dominio que sea fácil de recordar. En este aspecto es muy recomendable hacer uso de las posibilidades de acortar URLs, como ya hemos visto con páginas como .tk, pagina.de, Fast.to o Come.to.
Finalmente, si el dominio que hemos elegido como el requetedefinitivo nos lo han quitado mientras lo pensábamos, siempre podremos añadir algún número al principio o al final...
Un ejemplo de algunos de los peores dominios de empresas que hay por internet (aunque quizá los eligieron por la controversia, quien sabe):
Who Represents => www.whorepresents.com (whore <=> prostituta pero dicho en grosero)
Pen Island => www.penisland.net (la tierra de los penes)
Italian Power Generator => www.powergenitalia.com (se entiende)
Experts Exchange => www.expertsexchange.com (¿experto en cambio de sexo?)
Otros ejemplos de dominios mal elegidos son:
3.141592653589793238462643383279502884197169399375105820974944592.com (Imposible de recordar, a no ser que tengas una buena calculadora a mano)
www.llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch.com (¡¡¡Es de verdad!!! ¡¡¡Y por lo visto no son letras al azar!!!)
www.thelongestlistofthelongeststuffatthelongestdomainnameatlonglast.com
(Tiene su sentido viendo la temática de la web)
www.buintierradefrutashermosasrosasbuenosvinosairepuroyverdescampos.com
(El más largo en español)
El 90% de accesos a webs se hace a través de buscadores, dada la cantidad ingente de webs que hay en la red, es muy muy difícil que alguien llegue a nuestra web a no ser que nos encuentre en una búsqueda.
Debemos por tanto, tomarnos en serio el posicionar nuestra web lo mejor posible dentro de los buscadores, es lo que se llama visibilizar la página y en la actualidad es una de las cosas más importantes que debemos hacer cuando creamos una página web y queremos recibir visitas (más allá de nuestros colegas y nuestra madre).
Primeramente comentaremos cómo funcionan los buscadores, tales como AltaVista o uno nuevo que ha salido llamado Google (o algo así).
Éstos tienen dos partes: un programa que busca páginas, y otro programa que almacena todas las palabras de
todas las páginas, realiza las búsquedas y establece los rankings. Al primer programa se le suele llamar araña o robot.
Una araña/robot hace lo siguiente: va comprobando un por uno todos los sitios que están almacenados en la base de datos cada cierto tiempo (horas/días); comprueba si todavía existen o no, y van siguiendo uno por uno todos los punteros que encuentran en la página, sean externos o internos al sitio. Si encuentra sitios nuevos o páginas desconocidas dentro de esos sitios, los va almacenando también en la base de datos.
Posteriormente, cuando un usuario hace una búsqueda, se hace una consulta a la base de datos y posteriormente se usa un algoritmo para ordenar los resultados (antes de mostrarlos) según su importancia.
Esto se puede ver en la imagen siguiente:

Es imprescindible aparecer en las primeras posiciones, porque un usuario medio solo mira las 5/7 primeras.
Google realiza ahora mismo el 95% de las búsquedas en internet, por lo que será el buscador en el que nos centraremos para intentar subir posiciones, aunque el funcionamiento de los demás es igual en esencia, por lo que nuestras 'artimañas' deberían funcionar en todos ellos.
En el caso de Google, el orden que tiene una página entre los resultados sigue el esquema:
Posición = Popularidad + Relevancia
El problema es que no se sabe la importancia relativa de cada miembro de esta suma:
Popularidad => Enlaces de otras páginas que apuntan a la web (votos). El valor del ‘voto’ depende a su vez de la popularidad del ‘votante’, la cual se mide de 1 a 10.
Relevancia => Concordancia de la web con la búsqueda. se calcula teniendo en cuenta las veces que aparece la palabra en el documento, cómo aparece (por ejemplo, si aparece en negrita, o cursiva, o dentro de un tag o etiqueta H1), y el
peso que tiene todo ello dentro del documento (si son tags importantes, META, TITLE, etc).
De todo esto se saca la conclusión de que para que una página o sitio aparezcan en un buscador, es suficiente con que haya un enlace desde otra página que sí aparezca a un buscador a ella. O sea, que basta con que convenzamos a un amiguete que sí tenga una página que sí aparezca en un buscador para que le ponga un puntero, para que aparezca (y si convencemos a muchos, subiremos su ranking, al menos en Google).
Indexación
Un primer paso para aparecer en Google, sería indexar nuestra página a través del enlace http://www.google.com/intl/es/addurl.html, aunque parece ser que la indexación no es ni mucho menos inmediata, incluso se puede retrasar mucho tiempo, según nos advierten en Google, dado que reciben miles de solicitudes diarias de este tipo.
Para conseguir ser indexados deberemos seguir unas pautas:
En primer lugar Comprobaremos que nuestro sitio es indexable, para ello haremos uso de un navegador textual llamado Lynx, que nos mostrará nuestra página web tal y como la 'vería' el robot de Google (GoogleBot). Para ello podemos acceder a la web Lynx Online y comprobar cómo se vería nuestra web usando su URL.
De este modo podremos identificar los términos que reconocerá el Robot cuando analize nuestra página web.
Si vemos que se pierden términos o partes de la web, deberemos comprobar que no están insertados en Flash (aunque actualmente se reconocen), dentro de Frames o Javascript, ni dentro de un gestor de contenidos. Ya que en muchos casos ésto dificulta la 'lectura' de la página por parte del Robot.
Después Comprobaremos que todas las páginas son alcanzables, es decir, que el Robot puede seguir todos los enlaces (no hay enlaces rotos). Esto lo podremos hacer, tanto 'a mano', como usando un programa como Xenu Link, que analiza nuestro sitio web.
Compruebe que no se incumple el código para Webmasters de Google, es decir, que no ha usado técnicas fraudulentas para mejorar su posición (textos ocultos, páginas solo para enlazar, subdominios vacíos, ofrecer algo que su página no tiene, etc).
Debemos conseguir enlaces externos de calidad hacia nuestra web, para lo que se recomienda:
- darla de alta en directorios web, como en Open Directory, Yahoo! o Vlib, en los que se agrupan las webs por temas.
- conseguir que el webmaster de una página indexada ponga un enlace a la nuestra, a ser posible en la página principal. Dicho enlace no debe ser un pop-up, porque Google no puede reconocerlos.
Por último, deberíamos crear un Site Map y darlo de alta en Google. Es un sistema gratuito que nos ofrece Google para que le indiquemos cuáles son las páginas que conforman nuestro sitio web. De esta manera nos aseguraremos de que Google puede encontrar todos nuestros contenidos de manera sencilla. Además, también nos proporciona estadísticas y resúmenes de posibles errores de indexación.
Se trata de un fichero XML; para crearlo, podemos usar una herramienta online como XML SiteMaps. Posteriormente lo daremos de alta en Google a través de la Web para Webmasters.
Una vez hecho esto correctamente, la indexación será cuestión de unos dias (como mucho 2 semanas). Para saber si nuestro sitio ha sido indexado, podemos escribir en la búsqueda de Google site:nuestrodominio y cuando aparezcan todas las páginas de nuestra web, la tendremos indexada.
Posicionamiento
Una vez nuestra web está indexada, el siguiente paso es conseguir un buen posicionamiento, para lo cual podemos seguir unos consejos, aunque no son 'mágicos', por supuesto:
Aunque parezca mentira, sólo es posible alcanzar un posicionamiento óptimo con un contenido de calidad:
- Debemos cuidar la ortografía y la gramática de manera minuciosa.
- No meter paja: el contenido de la web debe ser conciso y claro, no escribir por escribir. Es preferible disponer de un par de párrafos interesantes que varias páginas.
- Debemos redactar la información de manera amena en las descripciones y ser precisos en los detalles técnicos.
- Incluir toda la información que nuestros clientes (o lectores) pueden demandar: precios, imágenes, enlaces relacionados, etc.
- Debemos cuidar la densidad del término a posicionar dentro de la página. Se debe procurar que la frase o el término por el que queremos ser encontrados aparezca dentro del contenido, aunque no hay que meterlo con calzador.
- Debemos utilizar sinónimos y palabras relacionadas con el término a posicionar.
Cuidemos los Tags, sobretodo los de cabecera y los semánticos, ya que son los más impostantes para Google:
- Debemos utilizar tags de cabecera H1, H2, H3…Hn para establecer un órden jerárquico en el documento. Google otorga mayor relevancia al texto cuanto menor el orden del tag H que la contiene. De esta manera deberíamos definir el título
principal con H1, un subtitular con H2 y utilizar esta metodología para ordenar la información de todo el documento.
- Hay que incluir cada párrafo dentro de un tag <P> y evitar los saltos de línea innecesarios.
- Hay que destacar la información en la página con tags semánticos <STRONG> o <EM>. Se denominan tags semánticos porque otorgan un significado al texto. Strong (Fuerte) y emphasize (Enfatizar) se utiliza para indicar a Google que el texto tiene especial relevancia.
- Todas las imágenes deben tener un atributo ALT, con su descripción. Debemos tener en cuenta que Google no es capaz de reconocer la información visual.
El título de la página que va incluido en el tag <TITTLE> es la principal fuente de información sobre la página para Google. Debemos tratarlo con especial mimo y estudiarlo con detenimiento pues su contenido será la información que encontrarán los visitantes en la página de resultados de Google.
El dominio debería incluir algunos de los términos clave de la búsqueda que deseamos. Además de seguir las pautas que ya comentamos anteriormente, claro.
Cuidemos los Meta contenidos, aunque es cierto que las palabras en los META Keywords y Description no tienen especial relevancia en el algoritmo de indexación en Google, no debemos pasar por alto que juegan un papel importante en el desarrollo de nuestra web. Por ejemplo, Google utilizará el contenido del META Description para describir nuestra página en su página de resultados.
Hay que conseguir enlaces, como ya hemos dicho, debemos publicitar nuestra página en otras webs, para conseguir que nos enlacen, ésta es la verdadera base del posicionamiento. Sobretodo si conseguimos enlaces de webs importantes.
Hay que hacer accesible la página para Google, siguiendo las pautas para la indexación que comentamos:
- Hay que independizar contenido, diseño y funcionalidad. Google sólo indexará el contenido textual de su página, si ubica los estilos en hojas externas y el código javascript en archivos externos, estará facilitando su labor.
- Debemos intentar maquetar nuetsras páginas siempre en base a estilos css. La maquetación en base a estilos permite minimizar el código HTML destinado a posicionar los elementos en pantalla y maximizar por tanto la relación entre HTML y contenido.
- Hay que utilizar las tablas exclusivamente para mostrar tablas.
- Hay que evitar los frames, pues su contenido de un frame será invisible para Google.
- Debemos evitar las redirecciones, especialmente las realizadas en javascript.
- Debemos seguir los estándares al desarrollar la página
Cuidado con utilizar técnicas fraudulentas, como por ejemplo:
- Los textos y enlaces ocultos.
- crear páginas con contenido irrelevante.
- crear páginas ni subdominios con contenidos duplicados.
- intentar hacer cloaking, esto es ofrecer a los buscadores diferente contenido que a sus visitantes con la intención de mejorar su ranking.
- conseguir enlaces que provengan de webs especializadas en la venta de links y de spamers.
- utilizar programas para realizar altas masivas en buscadores.
- Sneaky Redirection: conjunto de entre 10 y 20 páginas sin contenido relevante que enlazan entre si. Al acceder a alguna de ellas redirecciona al usuario a otra página distinta.
- doorways: páginas creadas exclusivamente para los motores de búsqueda.
Si nos penalizan por esto, será muy complicado volver a ser indexados.
Otra alternativa pasa por pagar cierto dinerillo para 'patrocinar' los resultados de una búsqueda relacionada con nuestra página, de este modo nuestra web aparecerá listada a la derecha de los resultados y podrán acceder. Esto puede atraer visitantes adicionales; pero claro, habrá que ver si lo que paga uno por una visita es rentable teniendo en cuenta lo que uno vamos a recibir. Salvo que se trate de sitios que necesiten mucha promoción, y que las ventas lo justifiquen, no creemos que merezca la pena.
EJERCICIO:
Intentad que Google indexe vuestra página web. O al menos, aplicad los consejos y corregid los defectos de vuestras páginas.
Es recomendable hacer esto con una web más o menos 'seria' y/o definitiva.
Ya se ha visto dónde y cómo poner la página en la Web,
y qué hacer para que la gente venga a ella; pero lo más
importante no es que venga, sino que se queden y vuelvan y vuelvan, es decir,
conseguir clientes de la página. Para ello, es evidentemente
necesario que tenga contenido, que sea original y que sirva de referencia; pero
también seguir una serie de reglas a la hora de diseñar la
página y el sitio web completo, su navegación, su metáfora
y todo lo demás.
Estructura de un sitio web
Los sitios web comienzan habitualmente siendo una página o un par de páginas, pero poco a poco, les van 'creciendo' páginas aquí y allá, hasta que al final hay páginas que son difíciles de alcanzar, otras que se convierten en callejones sin salida, y otras están quedan 'huérfanas', sin estar enlazadas con ninguna otra cosa. Por eso conviene, antes de ponerse a diseñar un sitio web, aunque sea algo tan simple como una página personal, plantearlo y planificarlo con antelación, para que tenga una estructura razonable.
Los sitios web suelen agruparse según tres estructuras diferentes:
Diseño tipo estrella: es la estructura más habitual, con una página inicial que apunta al resto de las páginas, y éstas apuntan a su vez a la página inicial. Es un diseño simple, por el que es relativamente fácil navegar.
A veces se pueden añadir también enlaces entre las páginas, siempre que se trate de temas relacionados; en algunos casos, si hay pocas páginas, puede haber enlaces de cada página a todas las demás. Pero lo más normal es que este tipo de diseño evolucione hacia otros un poco más complicados, cuando hay muchas páginas.
Diseño tipo árbol: se trata de una estructura muy útil cuando el número de páginas del sitio web es muy grande. Se tienen una serie de páginas de índice, que se enlazan entre sí y a su vez, enlazan con la página principal hacia 'arriba' y con las páginas "hoja" (finales) hacia 'abajo'. Generalmente, cada subárbol será un apartado o tema diferente dentro del mismo sitio, y las "hojas" del árbol tendrán poca relación entre sí. En este caso, la navegación es también relativamente fácil, pero es difícil llegar de una página hoja a otra página hoja, si se encuentran dentro de diferentes subárboles. Por eso, en algunos casos, conviene insertar algún enlace, si los temas están relacionados.
Diseño tipo secuencial: por último, en algunos casos, el sitio web es semejante a un documento tradicional (por ejemplo, un libro). Por tanto conviene leerlo una página tras otra, de modo que la página inicial apunta al "primer capítulo", éste al siguiente, y así sucesivamente, hasta llegar al final. Este tipo de organización no es aconsejable para material que no sea, intrínsecamente secuencial, porque para llegar a la última página hay que pasar por todas las anteriores.
Es recomendable elegir alguna de las configuraciones anteriores, puesto que son las más extendidas y por tanto las más sencillas de seguir para la gente que no conozca nuestro sitio a priori. Es decir, el diseño de la navegación regulará el flujo de usuarios por el sitio, y será determinante para que los éstos encuentren la información que buscan y visiten más o menos páginas. También hay que tener en cuenta que los usuarios no siempre van a entrar al sitio por su página principal; en la mayor parte de los casos llegarán desde buscadores, y comenzarán por cualquier página; por eso es conveniente que, en cada momento, el usuario sepa dónde está, la estructura del sitio y dónde puede ir.
Otro aspecto importante es plantear el crecimiento de la web de acuerdo a estas estructuras, para que no crezca de forma desordenada, pudiendo pasar de una a otra con el tiempo. Por ejemplo, si empezamos solo con un documento y terminamos creando un portal de libros, pasaríamos de una estructura secuencial a una de árbol o de estrella.
En todo caso, hay una serie de páginas (estándar) que no deben de faltar en un sitio web, y que deberían estar referenciadas, si es posible, desde todas las demás:
- Una página índice, que presente la estructura general del sitio, y cuáles son los apartados principales del mismo; esa página sirve para dirigir a los usuarios al resto de las páginas.
- Una página con un mapa, con enlaces a todas las páginas, y que refleje la estructura glogal del sitio. Ésta se hace también imprescindible si la web es suficientemente grande. Sin embargo, este tipo de páginas son difíciles de mantener a medida que añadimos páginas, por lo que, para sitios que cambian continuamente, no merece la pena ponerla (aunque existen herramientas que las generan de forma automática).
- Una herramienta/página de búsqueda, para eso, claro está, es necesario indexar previamente el sitio. Algunas webs tales como Atomz ofrecen un servicio de indexación y una herramienta de búsqueda integrable dentro de nuestro sitio gratuitamente.
- Una página con información sobre los autores, que diga quién la ha hecho, en qué organización está, la utilidad de la misma y demás. Poner una forma de contacto (e-mail, teléfono o dirección física) es también bastante común y recomendable.
Sin embargo, llegados un punto en el que tengamos muchas páginas a gestionar y organizar, quizás lo más conveniente es dejar que haya un sistema que se ocupe automáticamente de la navegación por el sitio (y de otras muchas tareas), como es un sistema de gestión de contenidos o CMS (Content Management System), como serían Drupal o Mambo.
Vamos a indexar nuestra web y a crear una herramienta de búsqueda para incluirla en la misma.
Para ello nos iremos a la web de Atomz, por ejemplo.
Nos registraremos dando nuestro correo y aceptando las condiciones y tras recibir el correo con nuestro password, nos identificaremos en la página.
Introduciremos los datos que se nos piden y la URL de nuestra web y esperaremos unos minutos a que se indexe (como solo hay una o dos páginas serán pocos segundos, claro). En la 'pestaña' "Index" podremos ver el estado del índice.
A continuación, en la pestaña "Search Form" tendremos disponible una muestra de la herramienta de búsqueda, así como un enlace al código HTML a insertar.
Lo copiamos y lo ponemos donde más nos guste en nuestra página web principal (si teneis varias).
Ahora podremos buscar lo que queramos dentro de nuestra web y nos aparecerá un formulario aparte con los resultados y los enlaces a las páginas con los mismos.
Podeis cambiar el nombre del botón, sustituyendo en el código HTML la palabra "Search" por la que querais.
Diseño para accesibilidad
Esto es algo que no se tiene en cuenta casi nunca, pero que es muy
importante. Muchos de los navegantes de Internet, tantos que nos
sorprenderíamos, son invidentes o tienen visión disminuida; para ellos, la Internet literalmente
les abre un mundo.
Desgraciadamente, ese mismo mundo se les cierra si no pueden
entender las páginas que hay delante de ellos.
Para empezar, los invidentes no usan nuestros navegadores habituales, principalmente porque
trabajar en Windows o en Linux es un tanto difícil para ellos: algunos usan
programas que les 'leen' la pantalla. Para comprobar si una
página que uno ha diseñado es "accesible" o no, se
puede seguir la siguiente regla de sentido común: cerrar los ojos, y
dejar que otra persona nos la "cuente". Si la comprendemos,
más o menos se puede decir que es accesible. Si no la comprendemos, es
que algo falla. Aparte de eso, ciertos programas, tales como
HotMetal Pro, comprueban la accesibilidad y
dan ciertos consejos para mejorarla.
Sin embargo, se pueden seguir también una serie de reglas:
- No usar demasiadas opciones. Esta regla se debería seguir siempre,
pero más si uno quiere que la página sea accesible. Usar muchas
opciones hace que el usuario al que se las "cuentan" olvide las
primeras cuando ha llegado a las últimas.
- No usar gráficos que sean impresicindibles para comprender el
texto, y si se hace, usar la opción ALT o la TITLE para describirlos.
- No usar una distribución complicada, con muchas columnas y filas,
textos en diferentes posiciones, y mucho menos, hacer que todo ello sea
imprescindible para comprender la página.
- No usar elementos avanzados de HTML; la mayoría de los navegadores
para invidentes no los entienden.
- No usar FRAMES. Imposibilitan la comprensión por parte del
invidente. En general, no se deben usar frames por otras muchas razones.
- No usar combinaciones de colores con bajo contraste, o con letras
pequeñas, porque hará más difícil la navegación a
personas con visibilidad reducida que usan programas que aumentan la pantalla
para leerla.
- Usar enlaces con texto significativo; o sea, no poner
esto o aquí, sino página que habla
de la literatura del siglo XII, por
ejemplo.
Pecados capitales del diseño
Hay muchísimas cosas que hacen fracasar una página web. Con lo
lenta que va Internet a veces, si después de descargarse uno una
página, no merece la pena, es para mandar un matón a sueldo al
que la ha hecho. O, como mínimo, para no visitarla más. En
general, una página honesta, que consiga lo pretende sin muchos 'artilugios', es
lo mejor.
Con todo y con eso, se pueden cometer varios pecados capitales a la hora de
diseñar una página:
- El pecado de los 100 megas. Si pones en la página principal
50 GIFs animados, 40 iconos, un JPG de fondo de 3 Mb, un MP3 para reproducirlo
mientras uno la ve, y luego pones todo lo que pillas de texto, al final
tardará horas en cargarse, y probablemente la gente ni espere a que se acabe de cargar.
Si irremisiblemente necesita poner uno todo eso, se puede poner en diversas páginas, o bien
poner imágenes pequeñas, y que haya que pulsar para cargar la
imagen completa. En general, una página principal no debería
tener más de 300 o 500 Ks en total.
- El pecado del arcoiris: consiste en poner las letras de color azul,
los menús de color verde, el fondo fucsia, tablas de color gris perla,
títulos sepia, y cada uno de los demás elementos de un color
diferente. Ah, y la siguiente página, colores totalmente diferentes para
cada uno de los elementos. Los colores deben dar información, deben
tener un uso consistente en todo el sitio, deben de tener tonos similares
para los textos y los gráficos, y deben no ser demasiados.
Además, deben tener contraste suficiente.
- El pecado de la página inquieta: si uno se mete en una
página, y tiene un buzón que se abre y se cierra, un
perrito que corre por abajo de la página, 7 flechitas animadas,
varias letras parpadeando, y encima tiene una animación con HTML
dinámico de una serie de ovnis que siguen el cursor, acaba tan de los nervios que deja la página tirando el
ordenador por la ventana. Mejor usar los gráficos animados, Flash y HTML dinámico con juicio, y si es posible,
no usarlos.
- El pecado de la cárcel virtual: consiste en poner muchas
barras horizontales y verticales, espacios en blanco como fosos, bordes de
tablas y demás elementos que no aportan nada a la página, y que
estorban más que aportar información. Las tablas pueden usar
colores (juiciosamente) para resaltar cabeceras, filas o columnas, las
barras horizontales directamente no sirven para nada, y los espacios tampoco.
Si se quiere separar un párrafo de otro, lo mejor es usar
indentación, tal como se hace en este tutorial; para hacerlo
sin que cueste demasiado trabajo, lo mejor es definir un estilo CSS (tal como se hace también en este
texto). Tampoco sirven para nada los relieves que se usan en los botones (a no
ser que, usando JavaScript, se pulsen de verdad esos botones).
- El pecado de las sardinas en lata: por mucho que sea necesario, no
se puede poner todo en una página: gráficos, texto,
menuses, títulos, ocupando hasta el último centímetro
cuadrado de página. Es mejor ir presentando el contenido poco a poco,
creando expectación, distribuyéndolo, y, por decirlo
así, dosificando la experiencia de visitar el sitio web.
- El pecado de la buena vista: Se ve mejor en 800x600 con el
Internet Explorer, o pulsa aquí para descargar el Flash o
séase, tú, infeliz, que te has metido con el Netscape, te pueden ir dando.
Una página debe diseñarse para que se vea con cualquier navegador, porque todavía hay gente que
usa el Lynx (en modo texto), el Mosaic, e incluso navegadores en teléfonos móviles o dispositivos portátiles con pantallas
de 320x200. Una vez más, si es estrictamente necesario usar un navegador específico o un plugin tal como el Flash, se deben proporcionar páginas alternativas; un par de líneas en JavaScript pueden detectar el navegador y servir una u otra
página. En cuando a lo del tamaño, simplemente no tiene justificación. Nadie va a poner la ventana del tamaño que uno
quiera; y si se ve fea, pues dejarán de verla. Se debe diseñar teniendo en cuenta esto. Conviene también tener diferentes navegadores y diferentes versiones instaladas, y probar las páginas con todas ellas; un errocillo de JavaScript puede hacer que un página no funcione, y en algunos casos puede hacer incluso que casque el navegador.
- El pecado del pero y las tijeras, En las Cruces de Mayo en Granada, nunca faltan un pero y
unas tijeras. Lo del "pero" es para la gente que dice
"pero", y las tijeras por la gente que dice "ylo que le
falta"... pues para cortar el "ylo", las tijeras. A una cruz con
un pero y tijeras no le falta de ná, y también hay páginas
web a las que no le falta de ná. Tienen contador, estadísticas de
acceso, chats, banners, pertenecen a webrings; lo único que le falta es
contenido. No debe uno de obsesionarse por meterle a una página web
todas las ultimas chuminás: lo mejor es preocuparse y cuidar el
contenido, y todo lo demás que sirva al contenido, y no al revés.
- El pecado del usuario atrapado. Muchos sitios, sobre todos
los que trafican con carne fresca, abren una página maximizada, que
ocupa toda la pantalla, y no tiene menú, con lo cual no se puede
cerrar salvo cargándosela, o cambiando de ventana. Aunque empezó ahí,
se está extendiendo a otra serie de sitios; en general, no conseguirá
lo que quiere, atrapar al usuario, y sí le joderá bastante, por lo
cual no volverá al sitio nunca más (a no ser que realmente
tenga ganas).
Hay tantas páginas web que apestan por ahí, que hay sitios
completos dedicados a ellas: Web pages that suck, creada
por el primo perdido de Rappel, y Worst of the web.
Sí, porque todo eso de poner una página web de tu actriz o grupo de
música favorito está muy bien, pero, vamos a ver, ¿dónde está la
pasta? Porque tendrá uno que amortizar, por lo menos, los costes
telefónicos, de CDs tostados, la de birras que se ha tomado, y todas esas
cosas, ¿no?. Bueno, esta página es un (buen) ejemplo del tema. Pero
veremos qué cosas se pueden hacer para sacar un dinerillo, en dólares
o en euros o en cualquier otra moneda de curso legal
contantes y sonantes, del sitio web de uno.
La mayor parte de los métodos pasan por colocar banners,
es decir, gráficos de un tamaño normalizado que promocionan un
producto, con publicidad en la página; hay algunos sitios que los suministran, y
te pagan, pero te pueden pagar de diferentes formas:
- Por impresión: esta es la mejor forma: por cada visita, o más
bien, por cada vez que se muestra el banner. Esta forma no se suele
pagar muy bien (bueno, ninguna de ellas), y puede ser que te pagen menos
de un centavo de dólar.
- Por click-through: esto ya es un poco más complicado: el
cliente tiene que pulsar efectivamente el banner, para que te paguen
algo. Por término medio, los banners se pulsan un 3 o 4 % de las veces
(aunque tú y yo probablemente no lo hayamos hecho nunca), o sea que no
esperes gran cosa. Por ser métodos más efectivos, se pagan unas 10
veces más caros: unos cuantos centavos.
- Por comisión; en este caso, se trata no sólo de que vea o
pulse en el banner, sino que efectivamente se meta el cliente en el
sitio y compre algo; puedes conseguir entre un 5 y un 10% de lo que
compre. Aquí ya estamos hablando de una pasta, pueden ser un par de
dólares por venta. Claro, que no todo el mundo que vea el banner se va
a meter como loco a comprar lo que ofrezcas. Por ejemplo, Amazon tiene un programa de asociados
que te ofrece un porcentaje de las ventas. Mi experiencia personal me suele decir que esto no suele
dar ni un duro, porque la gente, por mucho que vea un sitio, no le
entran ganas de comprar libros, y menos en este país, y menos con la
pasta que cuesta un libro americano pagado en dólares y con gastos de
envío, pero en fin, no estorba, y algo puede caer. En algunos casos,
la comisión no depende de lo que se compre, sino de que la persona que
ha entrado se haya hecho miembro del sitio, por ejemplo, solicitando
una cuenta de correo electrónico (aunque de estos, que usamos
inicialmente en este tutorial, ya no queda ninguno).
Uno se puede añadir a todos estos programas por las buenas, por
ejemplo, usando programas de intercambio de banners tales como
BPath o AdSense o bien a
través de alguna comunidad virtual (de las cuales, desafortunadamente, quedan cada vez menos). En cualquier caso, por el montante de las remuneraciones, es
conveniente que se consiga previamente una buena cantidad de visitas;
por menos de varios miles de visitas al mes, lo que se puede obtener
es bastante escaso.
Además, es conveniente tener en cuenta las políticas de publicidad
de los sitios de alojamiento respectivos. Algunos servidores gratuitos y comunidades
virtuales no permiten publicidad de ningún tipo, y otros sólo de los
sitios asociados. Mejor leerse la letra pequeña de los contratos con
las comunidades virtuales, no vaya uno a encontrarse con
problemas.
Otra cosa: si la ética de uno está más o menos a la altura de la de
Gates, y la pasta es lo primero, puede probar con insertar publicidad
de los sitios más visitados de la internet: los eróticos/pornográficos
y los de juego: casinos y demás. Además, esos son los que dejan más
dinero (no te olvides luego de donar un 1% a tu ONG preferida, como
hizo Bill Gates).
Algunos sitios en internet y manuales que pueden servir para
diseñar su presencia en Internet, sea para un
sitio personal, de aficionado o
corporativo:
En casi cualquier área son recomendables los libros de O'Reilly. En
este caso, recomendamos Web Design in a Nutshell, por Jennifer Niederst,
que explica todos los elementos del diseño de un sitio web y da
consejos sobre el uso de los gráficos. En los
sitios donde esté disponible, se puede acceder
al libro online
usando el servicio Safari de O'Reilly. De la
misma forma se puede comprar este libro en Amazon UK
Otra alternativa es Don't Make Me Think: A Common Sense Approach to Web Usability
de Steve Krug, enfocado principalmente a temas de usabilidad; si
te interesa el tema, el sitio de Jakub
Nielsen es también una buena fuente (si uno se olvida de sus
filias y fobias, claro). Este libro se puede comprar también en Amazon
UK

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