¿Y ahora qué?

Ahora que muchas personas han acabado su último año de bachillerato, y se disponen a elegir una carrera universitaria, supongo que nos toca terciar y dar unos cuantos consejos sobre qué carrera elegir (o no).

Porque quizás esa es el primer dilema, si estudiar una carrera o no. ¿Merece la pena tirarse 5, o 6, o más, años, estudiando una carrera para luego enfrentarse a un futuro profesional incierto? Los grandes de la Informática, como Bill Gates o Larry Ellison, no terminaron la carrera, y eso no les impide, no sólo ser billonarios, sino ser considerados como gurus y dignos de ser escuchados sólo con el testuz bajado y en el más respetuoso silencio. Aunque tampoco hay que irse tan lejos; hoy en día no es difícil labrarse un futuro profesional en la empresa privada sin haber acabado la carrera. Es cierto que quod natura non dat, Salmantia non prestat, es decir, que los talentos naturales de los que uno carezca no los va a adquirir en la universidad; pero también es cierto que tener una carrera universitaria, sea la que sea, te abre muchas puertas. Quizá la conclusión de todo esto es que, a menos que seas Bill Gates, es mejor que estudies una carrera, porque siempre se te pegará algo, aunque no la acabes.

Pero, claro, el problema entonces es qué carrera estudiar. Tal como está el percal, mucha gente pretenderá estudiar la carrera de Informática, Telecomunicaciones y afines. Pero la llevan clara. Dependiendo de la Universidad, la nota de corte para entrar sólo deja que pasen los más listos (a un servidor, con la nota de Selectividad, no lo habrían admitido en Informática en Granada), o al menos, los que tengan más nota (que no necesariamente tienen que ser los más listos); y aún así, bastante pocos; aunque hoy en día hay Informática en cualquier universidad que se precie de serlo, las plazas son pocas, y a pesar de la coyuntura, nadie está dispuesto a doblar las plazas; está muy bonito hablar de la escasez de informáticos, pero un tema diferente es doblar el número de grupos de las universidades, contratar más profesores, y, en fin, gastarse la pasta en una inversión de futuro. O séase, que salvo que te hayas quemado las cejas estudiando filosofía y lengua española, en vez de aprender Java o a hacer páginas web, vas a tener muy pocas oportunidades de entrar en la mayoría de las universidades españolas que imparten Informática.

Por tanto, tendréis que optar por cualquier otra carrera. Y quizás sea lo mejor. En realidad, la carrera de Informática no está enfocada a crear programadores, sino ingenieros y científicos informáticos, que más que crear nuevos programas, deben de crear nuevos lenguajes, paradigmos de programación, o nuevos microprocesadors. Demanda de gente así hay más bien poca, pero sí mucha para gente que sepa escribir un programa en PERL, que sea rápido, elegante, y que haga precisamente lo que se pretende que haga. Pero para eso no hace falta estudiar 5 años de ingeniería del software, de teoría de bases de datos, y de física de dispositivos electrónicos. Por eso, se puede estudiar cualquier otra carrera que abra un poco las meninges: Biología (que sirve, desgraciadamente, para poco más que para abrir las meninges), Físicas, o Matemáticas; y luego, si es necesario, cultivar la Informática como afición, mantenerse al día, y usarla para ayudarse en la carrera. Evidentemente, un biólogo con habilidades informáticas tendrá, como bioinformático, mucho más porvenir que cualquier informático; un especialista en derecho e Informática se podrá vender mucho mejor que un simple abogado, y así sucesivamente. O sea, que para ser informático, puedes hacer de la necesidad virtud, y de la imposibilidad de ser informático surge un mundo de posibilidades.

En todo caso, quizás lo mejor no sea ser informático; ya dije hace tiempo que una de las profesiones con más futuro era la de artista, o sea que quizás haya que empezar a dejarse el pelo largo (ellos) y cortarse el pelo al rape (ellas), hacerse piercing variados, cultivar actitudes provocativas, y dejarse de tanta informática y tanga mandanga, y dedicarse a eso, al Arte, estudiando Bellas Artes.

Mamá quiero ser artista
Enseñando al que no sabe el cambiante mundo informático.