vendiendo al mejor postor 9 de enero de 2000

Dado que mis anteriores intentos de forrarme en Internet no están dando el resultado apetecido (a saber, forrarse mismamente), decidí intentar otras estrategias.

La mayoría de vosotros habréis escuchado historias de eBay, el primer sitio de subastas en internet. Habréis oído como nació de la afición de coleccionar expendedores de caramelos Pez de la mujer de Pierre Omidyar, y todo lo demás: de cómo la gente se forra vaciando sus desvanes, de cómo muchos han abandonado su trabajo para vender chismes, cacharros y cachivaches en Internet, e incluso de aquél que decidió subastar su virginidad, o su riñón, en eBay.

Pues allá que fui yo. Como a mis riñones les tengo bastante aprecio, y teniendo como tengo cientos, quizás miles de comics almacenados en todos los cajones y bajos de muebles de la casa que no están ocupados por sábanas bordadas y toallas, pues nada, decidí subastar unos cuantos de esos cómics.

Primero tuve que averiguar por cuánto subastarlos, y cuáles eras los que merecía la pena vender, sobre todo porque eran un rollo y no me habían gustado nada y no merecían el espacio que estaban ocupando. Así que tuve que buscar por internet guías de precios de cómics, hasta que encontré la página de About.com sobre comics, que me dirigió a todo tipo de guías de precios, sitios de subasta y demás. Con eso, elegí vender 16 números del comic Blood Syndicate, una serie que no estaba mal, pero tampoco era nada del otro mundo. Luego, en otra revisión de otro bajo, encontré otros tres más.

Elegida la mercancía, había que ver dónde subastarlo. Hace tiempo sólo estaba eBay, pero ahora casi todo portal que se precie de serlo tiene su sitio de subastas. Además, eBay cobra 25 centavos de dólar por cada oferta que se hace, así que me decidí por la subastas de Yahoo

, que son gratuitas. Después de rellenar un formulario (donde hay que dar un número de tarjeta de crédito, aunque aseguran que no te van a cobrar nada), ahí está mi oferta, para todos aquellos que queráis pujar. Y casi seguro que os lo lleváis, porque veréis que sois los únicos.

O séase, que al final, mi gozo en un pozo. Y no sólo porque en la primera puja nadie, lo que se dice nadie, pujó, ni siquiera un dólar, sino porque, si véis el apartado de subastas de Yahoo, hay decenas de miles de ofertas de cómics, la mayoría de ellas sin una puja. La única que se salva es, precisamente, la de eBay, donde algunas ofertas, sobre todo de profesionales, tienen una o dos pujas, pero en todas las demás, las de Amazon, incluso, aquí en España, las de AucLand, están absolutamente desiertas.

De todo esto supongo que habrá que sacar una enseñanza; y es que, ni siquiera en la Internet, dan duros por cuatro pesetas: si quieres subastar algo, tiene que ser algo con mucha demanda, poca oferta, y a un precio sustancialmente inferior al que tendría en el mercado. O sea, que todavía no merece la pena que abandonéis vuestro trabajo por esto.

Tema: Ganar pasta en internet