El baile de las sillas

Ya sabéis, el baile ese en el que se va poniendo música, hay una silla menos que personas, se van dando vueltas, y se sienta uno donde pilla, y al final gana el que se ha conseguido sentar en la última silla. Pues talmente parece que eso esté pasando en el mundo de la informática, sólo que en este caso las sillas son los informáticos y las personas que dan vueltas las empresas. A los informáticos, ejecutivos, consultores y turiferarios diversos se los van rifando las empresas de Internet. El equipo de Internet de El Mundo, va a parar a Terra, el de Telefónica, a Jazztel, y así sucesivamente. No solamente se van ejecutivos o curritos, sino mucas veces equipos completos.

Esto sucede a todos los niveles. Los informáticos pueden cambiar de empresa 3 o 4 veces al año, y muchas veces no sólo por el sueldo, sino porque se encuentren o no agusto en el puesto que desempeñan. Un trabajador temporal puede ganar una pasta, y no faltarle el trabajo, en mucho tiempo. Y además, sucede en todos sitios: sucede en España, sucede en Alemania, donde han tenido que importar veinte mil trabajadores asiáticos, y sucede en Estados Unidos, donde senadores y congresistas de California presionan para que se concedan más permisos de trabajo a trabajadores tecnológicos.

Por eso, las empresas tienen que aguzar el ingenio, y venderse a los trabajadores, en vez de al contrario. Ponen stands en universidades, para llevarse a los más espabilados, o si no quedan de esos, pues a los un pelín menos espabilados. Países enteros, como Irlanda, van de facultad en facultad ofreciendo puestos de trabajo para quien los quiera.

Y es curioso que teniendo el problema en sus mismas puertas, las universidades no se den cuenta de qué es lo que requieren las empresas. Si hacen faltan más informáticos, ¿por qué no se ofertan más plazas de informáticos? ¿Porqué no se amplía cada año el número de personas que se admiten en las escuelas técnicas y superiores de informática yen la formación profesional? Pues no tengo ni idea. Se puede pensar que no tiene sentido crear plazas de estudio permanentes para una demanda pasajera, pero es que la demanda no sólo no parece ser pasajera, sino que además es global; si no hacen falta informáticos aquí, lo harán fuera.

Y que no me vengan con el consabido "es que no hay dinero", caray, en España no hay déficit en el presupuesto, y montar un par de clases más en cada curso de Informatica cuesta cien veces menos que un kilómetro de autovía, cada año. Y los costes se recuperarían pronto. El problema, quizás, sería encontrar personal para esas nuevas clases, cuando en la empresa privada cobran, para empezar, tres veces más.

En todo caso, la universidad tendrá que espabilar. Pagando 120000 pesetas (unos 650$) a los becarios de investigación, se van a quedar sin becarios de investigación, y por tanto, sin tesis, sin investigación, sin competitividad científica, y, finalmente, sin personas que sean capaces de formar a la siguiente generación de informáticos. O sea, que no vendría mal invertir parte de esa prosperidad económica pagándole mejor a los becarios de inverstigación y creando nuevas plazas de informáticos.

Lo que ocurre es que quizás a los informáticos no les convenga; más vale que seamos pocos, pero muy solicitados, que muchos, que se estén, como aquel que dice, comiendo los mocos. O sea que mejor no quejarse, y apañárselas en cada momento