Basurilla en el teclado

Seguramente os habrá pasado alguna vez que, de repente, parece que el ratón se queda clavado en la pantalla, o que le cuesta trabajo andar, o que el pobrecito parece cojo y solo se mueve en horizontal o en vertical. Si al ocurriros eso habéis puesto al pobre roedor panza arriba, girado un cuarto de vuelta la anilla que rodea la bola del ratón, y sacado la bola, os habréis encontrado probablemente que el ratón no funcionaba porque tenía la barriguita sucia.

Y es que no es de extrañar, porque tanto al teclado como al ratón se les tiene muy poco respeto, y eso por no mencionar la almohadilla del ratón, donde la suciedad es mucho más evidente, pero también más fácil de eliminar. Alrededor del ordenador se come, se bebe té y coca cola, y se hacen muchas más cosas que acaban depositando una media de dos gramos diarios de basura dentro del teclado, como ha revelado un estudio de América OnLine . Se han encontrado en los teclados desde migas de pan hasta uñas, pelos, y si hubieran hecho el estudio por aquí, seguramente grandes cantidades de caspa. Lo que no han estudiado son los ratones, pero un estudio informal de mi trackball Microsoft Intellimouse me dice que requiere una limpieza cada dos o tres meses, y lo que se encuentra dentro, a fuerza de ser pasado por las ruedecillas, acaba siendo una masa informe peludo-gomosa, cuya procedencia prefiero no elucidar.

Y es que con todo esto hay que tener cuidado, porque una vez se me calló una taza de té con leche encima de un teclado, y quedó para el arrastre. Eso no pasaba con el querido teclado de goma de nuestro nunca bien ponderado Spectrum: actuaba como preservativo, y, sí, acumulaba basura, pero impedía que pasara a las tripas electrónicas del pobre, con lo cual se estropeaba, pero por otras cosas.

En fin, que no vamos a llegar a los extremos de colocar un plástico sobre teclado, ratón, alfombrilla y alrededores, pero si un día el ratón se queda quieto, o pulsas la tecla X y se queda pegada, ya sabéis por lo que es.

Tema: Reir para no llorar