los blues de los buscadores

Hay que compadecer a los buscadores. Los pobreticos tienen una labor muy dura que hacer. Todo el día buscando cosas, todo el mundo buscando lo mismo, todo el día buscando páginas nuevas, y ¡cada vez hay más páginas! Sin embargo, ellos, día a día, tratan de proporcionarnos las páginas que buscamos. Lo que pasa es que casi siempre se equivocan.

El primer problema es que, normalmente, no sabemos lo que buscamos. Si buscamos "saxofón" en un buscador, es probable que andemos buscando fotos de saxofón, pero también puede ser que queramos buscar partituras de saxofón o información sobre saxofonistas de jazz. El ampliar la búsqueda usando estas frases no siempre ayuda, porque, buscando partituras, es probable que encontremos partituras, pero también páginas que hablen sobre partituras, y páginas que tengan enlaces a páginas que hablen sobre partituras. En cualquier caso, obtendremos decenas, quizás cientos de páginas en las que aparecen las palabras que se han buscado. El buscador, fielmente, nos las ordena. ¿Cómo las ordena? Primero pone las páginas donde aparecen todas las palabras, o la frase completa, que se ha introducido; luego tiene en cuenta cosas tales como el que aparezca la frase en el título de la página, que aparezca en los meta tags (unas etiquetas invisibles que se introducen al principio de la página), y luego cosas tales como el número de veces que aparecen las palabras, y en algunos casos si aparecen resaltadas usando negritas o cursivas.

Por todo esto, es fácil engañarlos. Los de los sitios porno en internet (y con esto soy consciente que esta página va a ser "hallada" por mucha gente que busque "sitios porno") crean de forma habitual sitios "a medida" de los motores de búsqueda, para que éstos encuentren sus páginas, y las listen como resultados de búsqueda, aunque uno no esté buscando estrictamente el sitio. Esos sitios detectan cuando llega una araña de un buscador, y le sirven unas páginas; cuando llega un usuario normal, le sirven otras páginas totalmente diferentes. Por ejemplo, si uno busca "Pamela Anderson", saldrán miles de sitios web que nada tendrán que ver con la modelo, pero que ofrecerán carne fresca en diversas modalidades. Habitualmente, esos sitios acaban por ser eliminados por el buscador, pero los laboriosos weberos porno, crean sobre la marcha nuevas direcciones, y nuevos sitios, y los vuelven a mandar a los motores de búsqueda. Y así se lleva a cabo una lucha permanente.

En muchos casos, no hace falta llegar a tanto, sino simplemente usar "optimizadores" de páginas web, que aumenten la visibilidad de la página. Estos optimizadores, lo único que hacen es insertar meta tags con palabras clave y descripción del sitio, y a veces, resaltar algunos términos por los que uno quiere que encuentren la página. En todo caso, hay bastantes formas de engañar a los buscadores, y se usan de forma más o menos habitual.

Ya hay buscadores que son un poco más inteligentes, tal como Google. Este no sólo tiene en cuanta las palabras de búsqueda, sinoque construye una especie de mapa de todas las páginas devueltas, en donde tiene en cuenta qué páginas apuntan a cuáles, y siempre le da más puntuación a la página más apuntada, que se supone que es la "referencia principal" sobre el tema. De esta forma, suele encontrar más fácilmente la página que uno busca.

En el futuro, los buscadores tenderán a ser más inteligentes, y también cambiarán su interfaz, de algo puramente textual y de palabras, a uno más complicado donde se puedan hacer preguntas, y que las entienda, no como el AskJeeves, que no se entera de ná. Y así será más fácil encontrar las cosas, y más difícil perderse, lo cual es una pena, porque lo bonito de la Internet es cuando uno llega a algún sitio interesante, y no tiene ni idea de cómo.

Una aguja en un pajar, unas reflexiones sobre los buscadores y los que buscan en Internet.
El nombre de la máquina puede no ser el de la máquina que tu buscas.