buscadores locales

A pesar de las befas y mofas que podamos hacer de los portales locales, lo cierto es que los hay, y cada vez más. Pueblos, ciudades, villas y villorrios desde el sur (por ejemplo, Ubeda en Inchi, creado por Paco Rojas, que quizás fue uno de los pioneros o Granada), hasta el norte, como Eibar o Ponferrada, cientos de sitios tienen su propio portal, basado, evidentemente, en las glorias locales.

Muchos de estos portales se iniciarion como una simple afición, una colección de páginas personales de gente del pueblo, tradiciones o fiestas (en cualquier pueblo andaluz no puede faltar las páginas de las cofradías de Semana Santa, y en los vascos, los de las cuadrillas de los Alardes o similares), algunos negocios que tímidamente se asomaban a la red; pero poco a poco, la afición se fue convirtiendo en devoción y los portales ya nada tienen que envidiarle a los hermanos mayores: noticias, chat, tiempo y temperatura, y, cómo no, comercio electrónico, si cae.

Quizás, en un mundo unido por la internet, puede parecer que las culturas locales tienen poco lugar; pero sucede justamente al contrario: las culturas locales, con la Internet, pueden reclamar su lugar bajo el Sol simplemente poniendo unas cuantas páginas. Además, puede parecer que en una Internet donde hay decenas de buscadores digamos generalistas, lo que ofrecen los buscadores locales ya está cubierto, pero no es cierto: los estudios muestran que todos los buscadores, en conjunto, no cubren más de un 30% de las páginas web existentes, y no hay más que hacer el experimento: irse a un buscador local, mirar algunas páginas, y buscarlas en Altavista, a ver si aparecen.

Por supuesto, estos buscadores cumplen también la importante misión de saber qué ocurre con la patria chica cuando uno está fuera: qué ha sido de aquellos compañeros del cole, cómo van los negocios en los que uno ha comprado de siempre, y saber el frío o calor que están pasando los familiares de uno en ese preciso instante.

Buscador de la Bola de Oro