Tanto va el cántaro

Al principio de meternos en esta internet ya treintañera, nos pasaba como cuando se va de juerga, que se sabe cuando se empieza, pero no cuando se acaba; iba uno visitándolo todo, y más o menos se conocía qué páginas chulas y sitios chulos había por ahí.

Al cabo de cierto tiempo, ya había tantas páginas que era imposible encontrar nada por uno mismo, así que empezó a haber buscadores y catálogos que te clasificaban y encontraban las páginas que uno quería encontrar (con un poco de suerte). Pero los buscadores se vieron atraidos por el vil metal, y para que la gente viera los miles de banners con los que se rodearon necesitaban que la gente se quedara mucho tiempo, y empezaron a añadirse sitios de páginas gratuitas/noticias/charlas/subastas y miles de cosas más. Ya hablamos de todo esto en una Atalaya anterior.

Pero claro, con todo esto, si uno se acaba metiendo en un buscador le dan las cotizaciones de General Electric y de la General Motors, el resultado de los Broncos contra los 49rs y el resultado de las elecciones en Minnesota. Y todo esto no interesa, por lo que empezaron a surgir los microproportales.

Los microproportales sirven a una determinada comunidad: geográfica, tal como Inchi, que creo que uno de los primeros microportales de un pueblo, que es el mío, o incluso las versiones nacionales de los buscadores, tal que el Yahoo español; hay muchos dedicados a noticas de un sector determinado, de los cuales el más popular puede ser , Slashdotdedicado a "noticias para empollones y cosas que importan", que habla de todo, especialmente noticias científicas, sobre Linux y la Guerra de las Galaxias, pero incluso este tiene una versión nacional, Barrapunto, o incluso microportales dedicados a software, como FreshMeat, dedicado a software gratuito, especialmente de Linux.

Todos estos microportales tienen una enorme popularidad; incluso más que sus "primos" más grandes; y al estar enfocados a un tema determinado, es más fácil colocar publicidad que interese en ellos (y ahí está el detalle). Algunos son tan populares, que el solo hecho de aparecer una página web mencionada en alguna noticia hace que el sitio se colapse (el conocido y temido "Efecto Slashdot").

Y también produce todo esto un fraccionamiento de la internet, a la vez que una concentración de las visitas en unos pocos sitios. Ya se han hecho estudios que han concluido que la mayor parte de las visitas van a parar a unos pocos sitios, y que la inmensa mayoría de los sitios no reciben ninguna o casi ninguna. Así que si quieres tener éxito en la internet, olvídate del tipico sitio Web con miles de punteros: móntate un microportal, aunque sea sobre la cría del pollino. Tendrás mucho más éxito.

Arqueología de la Internet