el cártel de Miami 23 de enero de 2000

Probablemente el cártel más famoso sea el cártel de Medellín, y su eterno enemigo el cártel de Cali; pero cárteles hay muchos; a cualquier empresa o grupo de empresas que controlen todos los aspectos de la producción de algo, desde su crianza hasta su distribución, como el caso de la coca en los dos cárteles anteriores, puede ser llamado cártel.

No es cosa lo que acaba de nacer con la fusión entre AOL y Time Warner. Un cártel de la información. La nueva empresa, que se llamará AOL Time Warner, controlará todos los aspectos de la información, desde su producción, tanto en forma de discos (la discográfica Warner), como programas de televisión (Friends o la CNN), como contenido en internet, pasando por las tuberías que la hacen llegar a las casas, ya que Time Warner posee una compañía de televisión por cable, y AOL, una red propia que se conecta con la Internet, hasta su distribución por otros medios: cadenas de televisión, revistas, y suscriptores a servicios de televisión por cable y a Internet.

Aunque todo esto no debería sorprendernos. Aquí, en España, tenemos algo similar, y no es otra cosa que el grupo de empresas de Telefónica. Telefónica, aparte de ser una compañía de telecomunicaciones, que ofrece tanto telefonía básica como servicios de televisión por cable, también tiene participaciones en Onda Cero, y en Vía digital. Tiene sus propios proveedores de internet y sus propios portales. Para ser un cártel completo sólo le falta comprar algún medio de prensa escrita, y seguro que alguno caerá con el tiempo. Por ejemplo, el grupo Correo, que tienen principalmente medios regionales. Éste es el cártel de Miami, si finalmente decide mudarse allí.

Todo esto será, por supuesto, si el otro cártel, el de la bodeguilla, o séase, el grupo PRISA, le deja. Por el momento, lo único que le falta al grupo PRISA es una compañía de telecomunicaciones, pero todo poco a poco se andará.

Y cuando ello ocurra, la política dará un nuevo giro en el país. Hasta ahora, los políticos beneficiaban o no a grupos empresariales según les iba conviniendo, hasta el punto que cada uno de los cárteles anteriores se puede identificar, sin mucha dificultad, con dos partidos políticos. Pero, en el momento que los cárteles controlen todos los medios de producción, distribución y consumo de información, será más bien al contrario. Los cárteles beneficiarán a los políticos que le interesen, para aumentar su poder. Y quizás dentro de cuatro años, o incluso menos, no sepamos muy bien a quién estamos votando, si a un partido o al cártel de Miami o de la Bodeguilla. Eso si es que a alguien le interesa votar.

¿Quién teme al monopolio feroz?