ciencia-Agujeros negros de verdad

En pocas palabras, un agujero negro es una zona del espacio con tanta masa concentrada que la luz no puede escapar de ella. Y, por supuesto, nada más. Para escapar de un campo gravitatorio de un tamaño determinado hace falta superar lo que se llama la velocidad de escape. Por ejemplo, la velocidad de escape de la Tierra es de 11.5 kilómetros por segundo; es la velocidad que tienen que adquirir los cohetes antes de escapar de la Tierra y poder llegar hasta el infinito y más allá. Pues bien, como la velocidad de la luz es 300000 km/s, si la velocidad de escape de un objeto llega a tener ese valor, ni la luz puede escapar de él; por eso se llama agujero negro.

Ahora bien, el que puedan existir esos objetos no quiere decir que efectivamente existan. Pero es cierto que existen: recientemente se ha registrado, estudiando datos antiguos del Hubble , cómo una masa de gas caía en un agujero negro; previamente sólo se habían detectado los rayos X que emitían las masas de gas cayendo en los agujeros negros. Y la semana pasada se han publicado los datos de un estudio del espacio profundo (es decir, situado a la vez a mucha distancia en el espacio y en el tiempo), que revela lo comunes que son los agujeros negros y su intervención en la creación de las galaxias.

Los dos hechos anteriores es probable que consigan que, por fin, a Stephen Hawking le den el premio Nóbel; si no se lo han dado hasta ahora, es porque no estaba claro que los agujeros negros existieran de verdad. En eso que le va a ganar a Einstein, que recibió el Premio Nóbel, pero no por la teoría de la relatividad.