Como funciona la Ciencia de verdad 4 de mayo de 2001

El panorama que pinté en la Atalaya pasada no siempre es así. Para empezar, publicar en una revista, en muchos campos, como en Farmacia o en Química, no es sólo cuestión de escribir un buen trabajo, sino también de tener dinero para publicarlo. Y a veces, es mucho dinero. Dinero que no pueden permitirse laboratorios con poca financiación, o los de ciertos países, porque significaría quizás los sueldos suyos de varios años. En los congresos, pasa tres cuartos de lo mismo: hay empresas que se dedican exclusivamente a eso, y en muchos casos, funcionan como "editores de vanidad", es decir, pago tanto dinero por la inscripción al congreso y me publican el trabajo.

Lo que ocurre es que eso lo saben muy bien todos los que trabajan en el tema: saben cuáles son los "buenos" y los "malos" congresos, y a falta de usar el congreso en el que se ha publicado un trabajo como criterio para la calidad del mismo, se fía uno de lo que dicen los colegas, o el propio criterio.

También cabe preguntarse si el sistema actual, conocido popularmente como "publica o perece" (el que no publica, perece como científico, tanto a nivel de carrera nacional como de prestigio a nivel internacional) es el mejor de los sistemas, o si evita que gente muy válida sea capaz de publicar sus mejores ideas. Mi experiencia es que no: en realidad, no se mira demasiado si un trabajo procede de la Universidad de Vigo o de Stanford, y en revistas de prestigio se ven trabajos de una universidad famosa (el MIT, por ejemplo), al lado de otras recién creadas (pongamos la de Almería). Por eso, cualquiera que tenga una idea científica válida en cualquier campo, lo único que tiene que hacer es someterlo al criterio de sus iguales, que al final, es de lo que se trata al enviarlo a una revista.

Eso no quiere decir que un científico lo único que tenga que hacer sea publicar. También está bien, por ejemplo, hablar de vez en cuando en programas de radio.

¿Cómo funciona la ciencia? Pero de verdad. Contado de primera mano.