ciencia-la edad del universo

Mirando a algo tan enorme e infinito como el universo, uno no puede menos de preguntarse aquello de "¿Cuántos añitos tienes?". Hay gente que directamente contesta que seis mil años y se queda tan agusto, pero establecer de forma precisa la edad del Universo es un poco más complicado.

Para empezar, hay que preguntarse si el universo tiene edad o no; es decir, si ha existido siempre, o hubo un punto en el pasado en el que no existía; y, efectivamente, las teorías más aceptadas hoy nos dicen que efectivamente, el Universo se creó a partir de una gran explosión inicial. No se puede decir cuándo fue esa explosión inicial, ni si fue en jueves o no, pero al menos se podrán dar límites inferiores a esa edad; es decir, decir, como mínimo, antes de qué momento nació el universo. Todos los métodos tendrán que ser indirectos; nadie echó un reloj a andar cuando nació el universo para que nosotros miremos ahora la edad.

Para empezar, el universo tendrá que ser al menos tan viejo como los elementos químicos más viejos; hay elementos que proceden de la desintegración radioactiva de otros elementos, y mirando su proporción, se puede saber aproximadamente qué edad tiene la roca, o la estrella, que los contiene. De esa forma, recientemente se ha establecido que la edad del universo es 12.5 miles de millones de años, basándose en la desintegración del uranio en la estrella CS31082-001.

Otra forma consiste en mirar la edad de los cúmulos globulares. Estos grupos de estrellas que suelen situarse fuera de los planos de las galaxias, orbitando en torno al centro galáctico, contienen estrellas de todos los tamaños. En algunos casos, se puede calcular la edad de las estrellas más antiguas, y se ha descubierto que es alrededor de 14 billones de años.

Otro método busca la edad de las enanas blancas, estrellas que han quemado todo su esplendor como novas, convirtiéndose en objetos tan pesados como el sol, pero del tamaño de la Tierra. Las enanas blancas emiten solamente calor residual; las más antiguas serán las más frías. De esta forma, se ha calculado un límite inferior a la edad del universo de unos 10 miles de millones de años.

Finalmente, la edad del universo depende de la constante de Hubble, que mide lo rápido que las galaxias se separan unas de otras. Hoy más o menos sabemos a qué distancia se encuentran, si rebobinamos, sabremos cuándo empezó el universo, pero para eso tenemos que conocer la constante de Hubble, H, para saber cuánto se ha tardado en llegar al estado actual. Y para calcular H hacen falta dos cosas: conocer el corrimiento al rojo, es decir, la rapidez con la que se alejan las galaxias lejanas, y la distancia a la que se encuentran tales galaxias. Curiosamente, el mismo telescopio espacial Hubble, en mayo del 99, ayudó a calcular la distancia a la galaxia NGC 4603, usando un tipo de estrellas llamadas cefeidas, cuya brillo depende del periodo con que cambian el mismo; esta ha sido una técnica estándar de cálculo de distancias, desde que se descubrió a principios de siglo. Con ayuda de esto, se calculó que H es 70 kilómetros por segundo por megaparsec; es decir, que por cada megaparsec de distancia, la velocidad de alejamiento aumenta en 70 km/s. Con esto, la edad del universo es de unos 12 miles de millones de años, lo cual lo hace más joven que los cúmulos globulares. Es normal que alguien con la edad del universo oculte su edad.

Y todo esto nos lleva a muchas más preguntas: cuándo acabará el universo, cómo acabará... pero son muchas preguntas para una sola Atalaya.