fotocopias de uno mismo

Desde que se inventaron las fotopiadoras y la gente no tuvo nada mejor que hacer que hacerse fotocopias de las posaderas para pasar a la posteridad, muchas nuevas tecnologías han sido usadas para perpetuarse a uno mismo, bien sea en imagen, o bien, como sucede con la clonación, en cuerpo gentil.

En la práctica, hacer un clon no parece muy difícil. Basta con extraer unos cuantos cientos de óvulos de señoras o señoritas que se presten a ello, extraer los núcleos unas cuantas células de la persona que quiere ser fotocopiada, eliminar los núcleos de los óvulos, sustituirlos por los núcleos de las células, con lo cual, con un poco de suerte, algunos cientos (menos que antes) empezarán a dividirse, formando un embrión; luego, los que consigan dividirse más de tres o 4 veces, que seran todavía unas cuantas decenas, se implantan en sendas "portadoras" adoptivas, para que, también con un poco de suerte al cabo de nueve meses alguna de ellas dé a luz a un bebé.

Aunque en teoría todo esto es fácil, en la práctica no lo es tanto. Obtener un óvulo de una mujer no es cuestión de darle una pastilla y decirle escupa aquí, sino que es un proceso bastante laborioso, que necesita medicinas bastante caras, que puede tener efectos secundarios, y que, en todo caso, al final hay que extraer mediante una operación por anestesia general. El embarazo, para qué os voy a contar: bastante lo sufren algunas mujeres que, al fin y al cabo, van a tener un bebé propio, para que encima lo que salga te lo quiten nada más nacer, y evidentemente, por eso mismo, no es algo que se haga gratis. En resumen, puede ser un proceso que necesite cientos de mujeres (como donantes de óvulos o como tripas porta-fetos andantes), y, probablemente, decenas si no cientos de millones de pesetas.

A pesar de todo ello, es muy probable que, alguien que los tenga, se preste a ello. Por ejemplo, los de Human Cloning se prestan a ello, previo pago, claro está, de una minuta considerable. Y como suele suceder que todo lo que se pueda hacer en la práctica acabará haciéndose, aunque parezca moralmente reprobable, muy probablemente dentro de algunos años empecemos a ver los primeros clones andando. Sólo espero que no sean los de Tamara.