ordenadores de colorines

Hasta no hace mucho, los ordenadores los podías comprar en cualquier color, siempre que fuera marroncillo/crema radiador. A nadie parecía importarle, igual que a nadie le importó que los radiadores siempre vengan en color radiador y las máquinas de escribir en color azulillo/gris máquina de escribir. Y los portátiles, en color negro oscuro portátil

Más hete aquí que llegaron los amiguetes de Apple, e introdujeron el iMac, un ordenador tipo pecera que venía en varios colores: mandarina, arándanos y chicle de fresa, o algo así. Como en la informática, cuando a alguien se le ocurre una idea nueva, parece que todos los demás dicen "tonto el último", pues aquí que tienes estas navidades todos los centros comerciales y tiendas de informática llenas de ordenadores de colorines.

Lo que pasa es que se pasan tres pueblos con los colorines. Por ejemplo, he visto uno naranja bombona de butano, que además tiene forma de bombona de butano, así que un buen día cuando llegue el butanero a entregar la nueva, igual se lo entregan en vez de la antigua. Hay otros que parecen peceras, siguien el estilo iMac, y que tienes que mirar tres o cuatro veces antes de enterarte por donde tienes que meter discos y disquetes. Y es que el cambio revolucionario no solo ha sido en el color, sino en la forma.

Y no es que yo sea del comité de defensa a ultranza del paralelepípedo de color crema, pero es que no me imagino trabajando varias horas al día enfrente de un electrodoméstico de color naranja. Y es que ya solo falta que los hagan panelables, como los frigoríficos, para que les puedas poner encima un panel color caoba azul, o de carga superior, para que metas los CDs desde arriba y no te den en la boca cuando salgan inopinadamente.

En fin, que como dicen los refranes, en la variedad está el gusto, para gustos, colores, y hay gustos que merecen palos.