La conspiración judeomasónica

Cuando pensábamos que aquello de la conspiración judeomasónica había terminado, echamos un vistazo en la Internet y encontramos que no sólo no ha terminado, sino que hay una conspiración judeo-nazi-masónica-georgiana-extraterrestre, sin olvidar el Gobierno Mundial, ZOG (que no sé muy bien que es), y, por supuesto, el complot judío para acabar con la vida de Diana de Gales.

Basta echar un vistazo a algunos grupos de discusión, para enterarse de esto y mucho más. Aquí, en esta Atalaya, he insistido muchas veces que la Internet no es sólo la Web, sino muchas cosas más, y quizás la más entretenida de ellas son, precisamente, los grupos de discusión. En estos grupos de discusión, parecidos al correo electrónico salvo que, al suscribirse uno a ellos, recibe todos los mensajes que uno mande; recíprocamente, todo lo que se envía al grupo de discusión, es recibido por todos aquellos que están suscritos. Para suscribirse, basta buscar el apartado del menú de nuestro Netscape o IE llamado grupos de discusión, elegir entre alguno de los miles de grupos que hay, y empezar a recibir cientos y cientos de mensajes.

Lo cual ocurre, literalmente, en el caso del grupo alt.conspiracy. Este grupo está dentro de la jerarquía alt, de grupos alternativos (dentro de los cuales se encuentran, por ejemplo, todos los eróticos... un incentivo más para usar los grupos de discusión: no hay que buscar, ¡vienen a uno!). Y trata de conspiraciones.

¿Qué puede encontrar uno ahí? Básicamente, lo mismo que en cualquier otro grupo, pero hay siempre ciertos "caracteres peculiares". No nos asustemos si nos encontramos mensajes del NSWPP (partido nacional socialista de gente blanca). O al amigo Larry Jansen, que igual habla de la conspiración ZOG (aunque sigo sin tener claro lo que es), como de la constitución americana como del efecto invernadero (diciendo, claro está, que la culpa de todo ello no lo tienen los americanos). O Klaus Wagner, un alemán que igual te dice que todo el futuro está predicho en el libro de Isaías, o algún otro profeta barbado, que habla de sus múltiples cartas a la Reina y a Diana avisándole de lo que le iba a pasar. Por supuesto, toda esta gente tiene su contrapunto, como Anthony Gueguen, que imparte mandobles a diestro y siniestro (más bien a diestro).

En fin, en general hay muchos más mensajes y más largos que de costumbre, muchas faltas de ortografía, muchas citas (desde la Atalaya de los testigos de Jehová, no la mía, ojo, hasta el Mein Kampf de Hitler), y mucho follón.

Este tipo de personajes es el que se presentan en la película Conspiracy Theory (que, por cierto, tienen un sitio Web genial, donde todo tipo de símbolos, incluyendo el compás masónico, está presente), donde Mel Gibson hace de un taxista obsesionado con las conspiraciones, y en realidad están bastante metidos dentro de la cultura pop y el folklore americano. No hay más que ver Expediente X para comprobarlo. Y todas esas historias de "Elvis está vivo", y de los helicópteros negros llenos de soldados rusos bajo el mando de las Naciones Unidas que están preparándose para invadir Estados Unidos. Y la célebre historia del OVNI de Roswell, en Nuevo México. O las mutilaciones de ganado. Todas esas cosas que suelen aparecer en periódicos-revistas, que, con sus vivos colores, animan las colas de salida de los supermercados americanos.

Y la Internet no hace más que potenciar esto. Nada hay que le guste más a un chalao que alguien que le escuche, y en la Internet hay miles, millones. Incluso gente que se puede creer lo que uno dice. Así, todas estos caracteres peculiares se potencian mutuamente.

¿Y quién dice, además, que no tienen algo de cierto? Los EE UU llevan gastándose millones de dólares todos los años en presupuestos secretos. A algún sitio tienen que haber ido a parar, ¿no? Y todavía no han encontrado a ningún Roldán que se los halla cepillado en juergas flamencas. En fin, ya sabéis... La verdad está ahí fuera.