Predicando con el ejemplo

Después de tanto hablar de Linux, alguien podía decir que bueno, que vale, pero que en realidad nunca había tratado de instalarlo.

Y lo peor es que tenían razón. A pesar de que a todos mis alumnos les he explicado Linux, les he pasado el CD para que se lo copien, de que en la Facultad lo usamos en casi todas las máquinas, nunca había tratado de instalarlo en mi casa. Bueno, sí, lo conseguí instalar y que medio funcionara hace unos años, cuando compré el ordenador, pero lo perdí cuando en una caida estrepitosa de Windows 95 tuve que formatearlo todo.

Luego, no tuve espacio. Ahora, con un disco duro nuevecito de 10 gigas, ya no tengo excusa. Y me he puesto a instalarlo.

Elegí la RedHat 5.2 que venía en el PCWorld de diciembre, la que tenía más a mano. Esta es una de las distribuciones, una de las que quizá tiene más fama; otras son la Debian (un poco prolija) y la Slakware (que últimamente ha perdido predicamento), así como la SuSE, la Eurielec, etc, etc. Bueno, pues con la RedHat en mano, me puse a instalarlo.

Para empezar, hay que crear un disco de arranque. Sólo funcionó el tercero que creé. Pero con ese tercero, comenzó el procedimiento de instalación, me detectó todo lo detectable, y no hubo ningún problema. Salvo a la hora de elgir el tamaño de la partición de Linux (es decir, algo así como el tamaño del cacho del disco que le vamos a dar a Linux). No me dejaba más que tantear el tamaño, hasta que dí más o menos con el exacto, 4 gigas (aunque me indicaba que tenía más de 5 libres).

Todo lo demás fue bien, y pude ejecutar incluso el interfaz para el usuario (demasiado parecido al Windows) sin problemas.

Ahora, la cosa se para ahí. La unidad ZIP interna todavía no la tengo. El módem, conseguí hacerlo funcionar después de mucho trabajo con el kppp, un programa excelente que viene con el interfaz KDE, también excelente. El GNOME medio me funcionaba, hasta que decidí cambiar de versión, y la pringué.
Por otro lado, ahora mi conexión a internet va mucho más rápido y con menos problemas que antes. Puedo trabajar igual que en la Facultad. Y, pese a todas las instalaciones y desinstalaciones, no se  me ha quedado colgado ni una vez, pero he necesitado algo de ayuda de los amigos. En fin, que os aconsejo que os animéis a instalar Linux... incluso yo he podido hacerlo.

Unos meses con Linux