Es el fin del mundo

Y esta vez sabemos la fecha: uno de enero del año 2000. Los ordenadores se quedarán colgados, la electricidad dejará de fluir, el agua dejará de salir de nuestros grifos. Los aviones caerán de los cielos, los marcapasos se desconectarán, y será el fin de la civilización tal como lo conocemos. Y todo porque, en los años cincuenta, cuando a  Grace Murray Hopper  y colaboradores de la Marina americana se les ocurrió crear el lenguaje COBOL, dejaron sólo dos dígitos para el año (por ahorrar espacio en las tarjetas perforadas de 80 columnas, que era lo que se usaba entonces como dispositivo de entrada). El lenguaje COBOL se convirtió en el lenguaje de aplicaciones administrativas por excelencia, hasta el punto que algunos ordenadores, tales como el  IBM System/360, uno de los ordenadores con más exito de la historia, usaron el mismo formato para almacenar la fecha internamente.

Y así hasta hoy. La mayoría de las entidades bancarias siguen usando el COBOL para escribir sus programas. Pero de ahí a lo demás, hay un gran trecho. El pánico vino de pensar que muchos programas integrados en sistemas tales como centrales eléctricas, usarían el mismo formato. Y por supuesto, fue muy amplificado por grupos y sectas cristianas con afanes más o menos milenaristas, que aprovecharon la ocasión para predicar el fin del mundo. Y también por los americanos, que aprovechan cualquier ocasión para hacer trincheras alrededor de la casa, almacenar comida para un año, y, por supuesto, armarse hasta los dientes. De ahí esas fotos tan bonitas de la familia media americana rodeada de comida, la abuela con un escopetón más grande que ella, y el chiquillo con una pistola. Y todos con cara de acontecimientos.
¿Qué es cierto de todo esto? Para ver si realmente va a pasar algo, me he puesto a comprobarlo personalmente. A la mayor parte de las empresas españolas, lo del año 2000 les trae sin cuidado, porque han tenido que cambiar gran parte de sus programas debido al euro, y ya de camino, han solucionado cualquier problema que exista.O sea que el banco y la caja con los que yo trabajo no tienen problema. ¿La Sevillana? Tres cuartos de lo mismo. Emasagra igual, además, todavía la red no está automatizada, hay tíos que abren y cierran válvulas. A mi video lo puse en el año 2000 (y eso que tiene 7 años) y no se quemó ni nada. Eso sí, si quiero grabar a los Morancos el fin de año, igual se para cuando llegue a las 00:00, pero, sinceramente, me trae sin cuidado. Mi microondas no mira más allá de los minutos, y mucho menos mi tostadora. Y el ordenador tampoco. No hay más que picar en la hora que sale en la esquina inferior derecha de la pantalla, cambiarla al año 2000, y veréis que no pasa nada. De hecho, la mayoría de los PCs almacenan la fecha como segundos transcurridos desde 1970, o sea que le dan igual estas cosas. Probablemente, si tu ordenador es posterior al 90, no le pase nada. Los ordenadores más antiguos sí que pueden tener problemas.

Y de ahí puede venir el problema. Muchos paises del mundo no pueden permitirse tener lo último de lo último, o sea que tienen esos ordenadores. Y que dejen de funcionar puede provocar efectos considerables en sus ya de por sí maltrechas economías. Los países de Centroamérica y el Caribe, paises asiáticos y africanos, pueden tener problemas económicos que a medio plazo nos pueden afectar también. Y por supuesto, también puede causar problemas el pánico del año 2000 en sí, aunque no tenga ninguna razón. No tenéis más que recordar lo que pasó en el 91 en la guerra del golfo: la gente se lanzó a las tiendas a comprar habichuelas, arroz y azúcar.

Los que sí van a tener un serio problema de hardware son los fabricantes de lápidas. Al parecer, es una práctica común tallar los dos primeros dígitos del año, o sea que a principios del año que viene, como no se muera una buena cantidad de gente, se van a encontrar con una buena cantidad de lápidas inútiles. Si queréis comprar lápidas baratas (aunque tengan un 19 tallado en un sitio inconveniente) esperad al año que viene.