aquí hay gato encerrado

Vamos a ver, yo esto de la alianza entre Napster y Bertelsmann no la acabo de entender. Se supone que Napster va a crear un servicio de música por subscripción para Bertelsmann, y que el susodicho va a pagar una pasta por ello. Supongo que es que Bertelsmann no se habrá enterado de que hay ya disponibles cientos de servicios de ese tipo, como Liquid Audio o lo que proporcionan Real Networks, y que además, el servicio que ofrece Napster no tiene absolutamente nada que ver con un servidor centralizado mandando ficheros de música a muchos clientes. Es decir, que lo que ha comprado Bertelsmann a Napster comparado con lo que Napster es realmente ahora, sólo tiene algo que ver en que hay música y hay ficheros.

Por eso pienso que hay gato encerrado. Si realmente Bertelsmann quisiera lo que dice que quiere, lo habría comprado a cualquier otra compañía, sin siquiera tener en cuenta el coste de comprar la compañía completa. Por eso hay que buscar qué es lo que realmente ha comprado Bertelsmann, que, por cierto, y para entendernos, es la empresa que controla discográficas como Ariola (¿recordáis a Boney M.?) y al Círculo de Lectores, que, tarde o temprano, acaba llamando a la casa de todos, así como ciertas aventuras online tales como bol.com.

Se podría pensar, así a bote pronto, que lo que ha comprado es el derecho a cerrar Napster y a fastidiar a todo el mundo, que no podrá bajarse sus ficheros. Pero la distribución de ficheros es ya imparable; no sólo se intercambian usando los consabidos esquemas P2P, tales como Gnutella y Freenet, sino que también se intercambian a través de los chats de Undernet y los sistemas de mensajería instantánea. Por eso, si realmente lo que pretendiera Bertelsmann fuera cerrar Napster, o sacar pasta de Napster cobrando dinero, ni podría cerrar Napster, ni lograría cobrar un duro por un servicio que se puede obtener gratuitamente por otro lado.

Por eso se me ocurre pensar que lo que realmente quiere obtener Bertelsmann es algo que, en esta época, vale mucho dinero: información. La información que tiene Napster, sobre qué tipo de canciones o grupos busca la gente, lo populares que son, qué canciones suele tener la gente en casa, cuanto se replican las canciones, qué estilo tienen, y todo lo demás, es muy valiosa, como cualquier otra información que se obtenga de un consumidor y que permita crear nuevos productos que finalmente los consumidores compren. Por eso no será de extrañar que las recopilaciones y los nuevos grupos que las discográficas diseñen a su medida estén basados en las estadísticas que los cerebros pensantes de Bertelsmann extraigan de Napster.

Tema: Pirateo