¿Inteligencia Artificial? 18/02/2001

Hace tiempo, dando una charla sobre vida artificial, un chaval se levantó al final y me preguntó: "¿Es posible hacer una máquina más inteligente que el hombre?". A mí únicamente se me ocurrió contestar a la gallega: "¿Más inteligente que quién?". De hecho, los cajeros de los bancos han sido sustituidos por cajeros automáticos, los de los videoclubs también, y nadie se ha echado las manos a la cabeza.

Lo cierto es que para hacer lo que hacen muchas personas, comer, dormir, ver la tele, comprar lo que dicen en la tele y alguna otra cosa más, se podían hacer robots o programas que lo hicieran sin gastar muchos ciclos de CPU. Pero para hacer algo más, ahí está el problema. El principal obstáculo es que la inteligencia tiene muchas dimensiones, y no todas se pueden medir. Por ejemplo, es evidente que cualquier programa puede ganarme jugando al ajedrez, pero ningún programa o robot sabe hacer un té como el que me estoy tomando, con el punto justo de leche y de azúcar. Hay muchos programas que pueden improvisar música, pero ninguno puede componer como Bach. Y lo que es más importante, ningún programa o robot puede hacer música, té y jugar al ajedrez a la vez.

Si definimos como inteligencia "la capacidad de responder con solvencia a situaciones inesperadas", es evidente que a un ordenador todavía le queda mucho camino por recorrer. Pero si además requerimos que la inteligencia sea "situada", es decir, no basada en lo que suceda sólo dentro de un ordenador, sino colocada en un cuerpo físico, todavía le queda mucho más camino.

Porque hoy en día nos podemos imaginar un perrito como el Aibo haciendo la mayoría de las monadas que saben hacer los perritos domésticos (que como todo el mundo sabe, son mucho más tontos que sus parientes más salvajes), pero no podemos imaginarnos a un robot cuidando de una persona mayor, o creando una empresa para forrarse con la internet.