Suscríbete a Atalaya
archivo de Atalaya Alojada por
eGroups.com

Atalaya: Deje su intimidad en la puerta



2 de octubre de 2001
La intimidad es un tema recurrente en esta Atalaya porque, si a algún derecho hay que renunciar cuando se mete uno en Internet, es a la intimidad: el correo electrónico lo puede leer cualquiera, si te conectas a otro ordenador sin encriptar la conexión, es relativamente para alguien saber lo que estás haciendo, y, finalmente, si no tienes tu ordenador bien protegido, alguien que le dedique unos cuantos minutos puede entrar en él y bajarse todos tus ficheros.

Casa con dos puertas, mala es de guardar, y si tiene muchas puertas, pues peor todavía; además, las puertas se comprueban sistemáticamente desde fuera, por personas que quieren meterse en el sistema, y desde dentro, por virus que prueban todas y cada una de las formas posibles de saltar a otros ordenadores usando el nuestro como punto de partida.

Ya era difícil antes, hace dos o tres años, cuando un mensaje mandado por equivocación a una lista puede revelar tus intenciones más ocultas, o simplemente, una equivocación en una dirección de correo electrónico hace que le mandes a un Antonio Jiménez lo que querías mandarle a un Antonio Jurado. O cuando te metías en un ordenador de algún amiguete, ponías una dirección en el navegador, y te la completaba hasta el nombre de algún sitio pornográfico. O te metías en Hotmail y directamente te saltaba la página de su correo. Pero bueno, eso era culpa suya, por dejarte su ordenador

Pero es que ahora, con virus como el SirCam, agarran los contenidos de tu carpeta "Mis Documentos" y la mandan a todos tus amiguetes en Internet, que, por tanto, reciben los horarios de tus clases, la carta a tu mamá, y la redacción que hiciste de lo que te gusta el verano. O si usas un módem de cable, te puedes enterar de todos los sitios que está visitando tu vecino. O si te has descuidado, y has dejado que te metan el BackOrifice, no sólo pueden espiar todo lo que haces, sino además hasta tomar control de tu ordenador y hacer lo que quieran. Por no mencionar el spyware, programas gratuitos, que incluyen publicidad, pero que además espían tus hábitos de navegación, para mandar información a las compañías que ponen publicidad, para que puedan anunciarla al máximo. Lo cual, hasta cierto punto, te puede traer sin cuidado, pero si navegas no por placer sino por trabajo, y alguna otra empresa se puede enterar de lo que haces porque la empresa receptora lo vende, puedes tener problemas.

En fin, que uno se siente tentado de meterse en un serón, y no tocar el ordenador si no es con protección (radioeléctrica, por supuesto). Pero qué le vamos a hacer: cada vez que uno se conecta a internet, se abre una puerta, y nadie está vigilando lo que sale ni entra por ella, ni le pide permiso a cada bit. Hay que usar el sentido común: no realizar prácticas de riesgo, no bajarse ni ejecutar programas que no sepamos muy bien de donde vienen ni adonde van, y actualizar los antivirus todo lo que se pueda. O instalarse Linux, que también ayuda bastante, sobre todo con los virus.

Otras Atalayas relevantes:
Tema: Intimidad
   Principal    |    Archivo    |    Tutoriales   |    Temas   |    Escribir

© J. J. Merelo, 1997-2000
Webmaster: Manuel AC