Adiós, Mr. Chip

Con estas semanas que hemos tenido de gales, treguas, huelgas, abortos, subeybajas de la Bolsa, y, lo más importante, la dimisión de Clemente, una serie de noticias sobre cierres o suspensiones de fábricas de chips han pasado bastante desapercibidas. En concreto, Siemens ha decidido cerrar una fábrica en Inglaterra que había abierto hace 19 meses. NEC ha decidido dejar de fabricar chips de memoria, para concentrarse en otros negocios. Una empresa de Taiwan, United Micro, no va a inaugurar una fábrica que tenía planeada, y, finalmente, Motorola, tampoco va a inaugurar otra fábrica de chips de altas prestaciones.

En fin, que pintan bastos, y las razones para ello están muy claras. ¿Recordáis hace unos cinco años, que cuando uno iba a comprar memorias de 4 megas sacaban directamente el crucifijo para clavarlo a uno, y decían aquello de que se había quemado una fábrica en Taiwan para justificar los precios? Pues precisamente esos precios altos hicieorn que una serie de fabricantes, sobre todo de Corea del Sur, tales como Samsung y Lucky Goldstar invirtieran en la creación de fábricas de chips de memoria, con el objeto de ganar cuota de mercado. Simultáneamente se había lanzado en EE UU la iniciativa del chip de 16 MBits, pero fracasó estrepitosamente, con lo cual no quedó ni un fabricante americano de chips de memoria (sí de otros chips, microprocesadores por ejemplo). Las fábricas que se crearon dos años después de aquella carestía empezaron a producir chips y más chips, hasta el punto que había tantos que ocurre lo que vemos ahora, que las memorias están prácticamente tiradas de precio, lo cual hace que los márgenes de beneficio sean muy bajos, y que no se pueda invertir; y, por supuesto, que los más débiles sucumban.

Añádele a eso la gripe asiática, que ha hecho que descienda el consumo de los mayores consumidores, y tienes la crisis actual.

Y como aquellos polvos traerán estos lodos, parece que de todo ello va a surgir unos cuantos fabricantes vencedores, como Samsung y Micron, como únicos suministradoesr de chips de memoria para todo el mundo. Y cuando estén solos en el mercado, podrán poner los precios que le dé la gana. Así que, en un futuro próximo, a 6 meses vista o quizá menos, habrá que esperar una subida de los precios de ordenadores completos, y por supuesto de las ampliaciones de memoria. Además, la pérdida de beneficios hará que no se lleven a cabo inversiones en fábricas de otros tipos de chips, se reducirá la oferta, y, ya se sabe, al aumentar la demanda, subirán los precios.

O sea, consejo Atalayero: si queréis ampliar la memoria del ordenador a 64 megas, hacedlo ahora mismo, no esperéis hasta Navidad, porque quizás sea demasiado tarde.

El precio de la memoria