La historia que no para

Ya hemos tenido una semanilla para reflexionar sobre el acuerdo entre Napster y Bertelsmann, y, después de leer lo que los medios y la gente han dicho sobre ello, sigo pensando que aquí hay gato encerrado. sólo que quizás el gato sea diferente, o haya varios gatos.

Para empezar, lo que sigue quedando bastante claro es que es muy difícil que un servicio de pago sea económicamente viable. Aunque bajarse por 5$ (unas 900 pelas) todo lo que a uno se le ocurra durante un mes pueda parecer barato, todavía hay que tener en cuenta las alternativas: bajarse lo mismo gratis usando cualquiera de los servicios P2P, darse un garbeillo por cualquier mercaillo de fin de semana y comparse los CDs piratas por el precio habitual (incluso con su careta y galleta y todo), o pedirle a un amiguete algún CD de MP3 que ya esté grabado, como uno célebre de bandas sonoras que circula por ahí, por los veinte duros (0.55 dólares o así) que te cuesta un CD virgen. Otro tema aparte es, de esos 5$, cuánto va a ir a parar a los artistas cuyas canciones se bajen, y otro totalmente diferente es cuánto se van a llevar quienes se molesten de tener la conexión puesta para que la gente se baje canciones de su disco duro. ¿Quién va a compartir canciones usando Napster sabiendo que los 5$ de la suscripción van a ir a pagar a Napster y/o Bertelsmann? Seguro que habrá algún listo que saque un servicio similar, pero pagándole a los que ofrecen canciones, que para eso se molestan en "rip"ear los CDs, y/o bajarse las canciones de otro sitio, haciendo una selección personal.

Pero volvemos al tema de qué es lo que realmente está comprando Bertelsmann. La segunda respuesta, después de la que dí la semana pasada, u séase, comprar información sobre hábitos musicales de un montón de gente, es que lo que en realidad compra es ese montón de gente. 38 millones de clientes son muchos millones de clientes, aunque ninguno de ellos esté pagando un duro. Muchísimos servicios, tales como ICQ, no tenían más que usuarios, y fueron comprados por un mogollón de millones de dólares por AOL. ¿Qué fue lo que compró AOL? Clientes. Si tienes un montón de gente, puedes promorcionar productos usando banners, o engancharlos para que visiten sitios web, o usarlos para conseguir más clientes. Hoy el día, el coste de adquirir un cliente para cualquier empresa es bastante alto, y 50 millones por 38 millones, es decir dólar y pico el cliente, es una ganga.

Hay que tener en cuenta que el cliente Napster no es sólo un cliente para un motor de búsqueda de música, sino que es también un cliente de chat, y, porqué no, en el futuro se puede convertir en un cliente de muchas más cosas: mensajería instantánea, comercio electrónico. Probablemente, en el futuro Napster se convierta en el Yahoo del mundo P2P. Y no creo que eso sea bueno o malo, en realidad yo estaré ya coleccionando mi décimo o undécimo CD de MP3s bajados desde el Napster,

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