Los piruleros

Los piruleros son aquellos que quieren y no pueden. Lo intentan, pero no lo consiguen. Se esfuerzan, pero no tienen éxito. Son aquellas personas a las cuales la Informática le ha caído encima, muchas veces sin buscarla, y tienen que apañársela como pueden.

Son aquellos que te encuentras manejando el WordPerfect versión 5.1, o en algunos casos, el WordStar, por aquello de que "este ya me lo sé y para qué voy a cambiar". O que todavía juegan a la versión DOS del comecocos, sin sonido ni nada, porque les entretetiene mucho. O aquellos a los que, por una oferta del banco, se han comprado un ordenador con impresora y altavoces y siete cosas más y tienen la impresora como pisapapeles, o al revés, los papeles como pisaimpresoras.

Los piruleros no saben distinguir un bit de un byte, la internet del explorer, y la RAM del disco duro. Ni puñetera falta que les hace, lo que ocurre es que, a veces, como aquél que dice, se les nota el pelo de la dehesa, y dicen cosas como "Es que se han quedado descolgados los bytes de la internet, y me tienen que actualizar la visión 5.0". O peor.

Muchas veces, el informático pirulero se encuentra en ciertos colectivos profesionales, que simplemente no tienen tiempo, ni ganas, de ponerse a manejar otro programa, o cambiar de versión, o tienen miedo de perder sus datos cuando cambién de versión de programa. El problema es que muchas veces ese colectivo es el informático: ¿cuántas veces habéis visto a informáticos compilar con el Turbo C++? ¿O aprendiendo a hacer macros en MS-DOS?. Sí, hombre, MSDOS, un sistema operativo sin ventanas : aunque no os lo creáis, existió tal cosa en tiempos históricos.

A veces, la pirulería tiene tintes de fanatismo. No le hables a quien tenga el Open Access de cambiarse al Access, joder, con lo fáciles que son los menuses del Open Access, y con lo que se cuelga el Access. O a los aficionados al Lotus 1-2-3 de cambiarse al Excel, por exactamente las mismas razones. Pero, en general, simplemente piden que se les deje en paz. Por eso, por su baja conflictividad, no son una especie que corra ningún riesgo de desaparición, aunque sí cambiará en los objetos de su pirulería: ya empieza a haber fanáticos del Windows 3.11.

Por supuesto, es fácil meterse con esta gente, pero quizás los que hacen, o hacemos, programas deberíamos reflexionar un poco sobre el tema. ¿Porqué los programas cambian de versión cada año, o cada dos años, y son incompatibles con los anteriores. ¿Porqué un neurocirujano se encuentra incapaz de aprenderse los menuses del Access? En resumen, la informática debería ser más fácil de usar, los interfaces más consistentes, y ser un poco más estable. Aunque entonces, los goleores tendrían que buscarse otra afición.

Y por supuesto, también tenemos la culpa de crear y usar nuestro propio lenguaje. A una persona que no tenga ni idea de informática, oir hablar de chipsets, RAMs, tarjetas gráficas y MPEG le debe sonar a austrohúngaro. No porque sean palabras extranjeras, sino que cuando metes cuatro acrónimos en una frase, sólo la pueden entender los más iniciados.

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