atalaya: E-books: reflexiones sobre una [otra] equivocación

Fecha: 15/01/2010

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[*Varias de las grandes editoriales españolas quieren hacer un portal donde vender los libros digitales con un 30% de descuento sobre el precio del libro impreso. Con esos precios, en mi opinión, el fracaso es inevitable.*]

Estaba viendo un debate en televisión sobre los libros electrónicos donde participaban algunos editores, un fabricante de dispositivos y un autor.

Una frase que recuerdo del autor me pareció un poco utópica, más o menos vino a decir que con los libros nunca iba a pasar lo que los discos porque los lectores son mucho más respetuosos y que nunca piratearán. Ojalá me equivoque pero creo que está sueña. Si hoy no se piratean los libros es porque es más cómodo leer y subrayar un libro que hacerlo en la pantalla del ordenador. Pero con los e-book la experiencia del libro electrónico puede ser similar a la del papel y por lo tanto ¡ya veremos! Creo que si las cosas se hacen igual de mal que se han hecho con los discos, el libro seguirá el mismo destino.

El siguiente tema que me llamó la atención fue la del representante de un editor que contó que varias editoriales habían decidido aunar esfuerzos (lo que me parece muy loable) para hacer un portal donde ofrecer sus libros electrónicos. La idea era tener un portal único muchos títulos de muchas editoriales. Hasta aquí todo perfecto. Para mí el patinazo fue cuando dijo el precio que su editorial pensaba poner a los libros electrónicos y dijo que serían un 30% más baratos. Para mí eso es un tremendo patinazo. Es repetir lo que ha ocurrido con la música.

Veamos. Se quita la imprenta, el transporte, el almacenamiento, los intermediarios y las devoluciones y solo rebajan un 30%. Me parece que están absolutamente despistados.

Veamos mi caso. Yo compro dos tipos de libros, los de lectura y los de consulta. Ya estoy harto de tener en la mesilla un montón de libros de lectura sin leer así que cada vez compro menos. Mejor dicho, compro aquellos que soy capaz de leer. Por lo tanto, el precio no es elemento limitativo de mi compra. Lo es mi capacidad de lectura. En este tipo de libros a lo mejor si un autor me interesa y quiero leer las últimas novedades, el tenerlo en electrónico, con un 30% de descuento me pueda interesar. A lo mejor.

Pasemos a ver los libros de consulta: enciclopedias, diccionarios, libros de ciencia sobre un aspecto determinado... En este caso el número de libros que yo tengo no viene determinado por la capacidad de lectura; hay dos elementos limitativos, el primero el volumen. Mi casa es pequeña y ya no caben muchos libros más. El segundo elemento es el precio. Tan solo puedo gastarme una parte de mi sueldo en libros.

En este segundo tipo de libros el e-book presenta dos ventajas notables. La primera es el volumen. En una memoria del tipo que usan las cámaras digitales me permiten tener almacenados varios miles de libros. Una ventaja. La segunda ventaja es que algunos libros electrónicos permiten la búsqueda por contenido. Normalmente los libros de consulta tienen muy buenos índices, pero a veces me interesa buscar algo que no está en los índices. Que se pueda buscar libremente por contenido es una gran ventaja.

Como son libros de consulta me interesa tener cuantos más mejor. Pero mi dinero está limitado. Si me los cobran a 30 euros podré comprar uno al mes. Si me los cobran a 3 Euros no compraré diez al mes, probablemente compre bastantes más. La razón es que al verlo tan barato me animaré a comprar más. Un ejemplo de que eso es lo que ocurre lo tenemos en lo que pasó con el acceso a Internet. Cuando teníamos módem con velocidades de unas pocas k y nos cobraban por tiempo conectado, nos conectábamos con cuentagotas. Teníamos un cuidado inmenso para no pasarnos. En mi caso particular rara vez pagué más de 30 Euros. Luego vino el ADSL libre, todo el tiempo que me dé la gana, y ahora no hay mes que no pague 70 Euros (incluyendo alquiler de línea, etc.). Es decir, ahora que es libre, y puedo hacer lo que me dé la gana estoy dispuesto a pagar bastante más.

Estoy convencido de que si esa obras de consulta las venden a un 10% del precio de las de papel habrá mucha gente como yo que las comprará simplemente para tenerlas; por si acaso alguna vez necesita consultarlas.

Por último quisiera señalar el caso del «coleccionismo». A unos más y otros menos pero a casi todos nos gusta tener un autor completo, aunque no tengamos tiempo para leerlo; soñando que algún día lo tendremos; tal vez en las vacaciones; tal vez cuando nos jubilemos... Si el libro nos lo venden con un 30% de descuento, los compraremos con cuentagotas. Si nos lo poner a un 10% o un 20% del precio del de papel, los compraremos con mucha más alegría y probablemente la editorial y el autor obtengan más beneficios.

En fin, son solo ideas. Nada de esto es ciencia cierta.