http://geneura.ugr.es/~jmerelohttp://atalaya.blogalia.comSi ya se conocen las técnicas básicas para hacer una página web, o no, pero da igual, porque se hace de todas formas, llega el momento de colgarla de algún clavo virtual, para que la vea todo el universo mundo. Y veremos que hay muchas opciones para hacerlo.
Lo primero y mejor, claro está, es hacerlo por todo el morro, gratis,
y por la patilla. El espíritu de Internet permite que se hagan muchas
cosas de esta forma, y colocar una página no iba a quedar al
margen. Si estudias en alguna universidad, instituto
o academia, puede que tengas posibilidad de colocar tus páginas en el
servidor del mismo; es cuestión de hablar con los servicios de
Informática de la institución. Habitualmente la parte pública
de la estructura de directorios se sitúa bajo uno llamado habitualmente
public_html; cualquier cosa copiada a ese
directorio aparecerá en la web bajo la dirección
http://miuni.es/~minombreusuario.
Incluso si no tienes esa suerte (o desgracia, que nunca se sabe), hay varias opciones.
Las comunidades virtuales son grandes cajones de sastre que te permiten colocar tu página, habitualmente dentro de una sub-comunidad, y con la única condición de que, junto con tu página, se servirá publicidad más o menos relacionada con la misma. Desde la primera comunidad virtual, que fue GeoCities (que fue, en su día, adquirida por Yahoo), han surgido cientos de sitios, tanto nacionales como extranjeros. La mayoría permiten transferir páginas por FTP, es decir, usando programas tales como el WS_FTP o el CuteFTP (que se pueden bajar, por ejemplo, de TUCOWS o Softonic), o bien, directamente desde la página web usando un formulario; en algunos casos, proporcionan un editor para modificar las páginas sin salir del web. Se diferencian mucho en velocidad, facilidad de acceso y demás, así que se aconseja mirar alguna comparativa (ésta está un poco atrasada), y probar varios antes de dejarla definitivamente en alguna.
Si observáis algún error en este tutorial, o algún enlace está roto, o simplemente queréis comunicaros con el autor, escribidme a la dirección que aparece en la cabecera.
La mayoría requiere una dirección de correo válida para darse de alta, así que mejor proveerse de una; si lo que tiene uno es acceso esporádico a la red, también se puede usar algún servicio de e-mail gratuito, tal como el de Yahoo, Hotmail (de Microsoft), o, para los de Aquí, Mixmail, Terra, Latinmail o GMail, con sus gigas de correo. En todo caso, las comunidades y los correos electrónicos gratuitos hoy en día suelen formar parte de portales, así que metiéndose en Yahoo.es tienes por el mismo precio una dirección de correo, espacios para colocar las páginas web, y hasta las cotizaciones de la bolsa de Tegucigalpa. Rellenar los formularios para solicitar la cuenta de correo es todo un arte, así que igual os vienen bien unos consejos sobre como hacerlo.
Algunas comunidades (que en muchos casos son simples sitios de alojamiento) virtuales que podéis usar son las siguientes:
La principal desventaja que tienen estos sitios de alojamiento gratuitos, es la cantidad de publicidad que uno tiene que soportar a la hora de descargarse las páginas (y que a veces las ralentizan considerablemente), publicidad sobre la que uno, la mayoría de las veces, no tiene ningún control, ni se obtiene beneficio alguno
Estos sitios, que al principio eran como el café para todos, poco a poco van incluyendo una serie de restricciones. La mayoría restringe el ancho de banda; cuando de un sitio se bajan más de n megas al mes, se niegan a servir ni una mísera página más. Otras restricciones más sutiles: las imágenes, por ejemplo, sólo se sirven si están incluidas en páginas servidas desde el mismo sitio (supongo que para poder incluir la publicidad); si no, nada. Finalmente, algunos incluyen como requisito un número mínimo de visitas, lo cual me parece ya un poco exagerado. Qué agobio, que llegue el domingo y no cumplas las 5 visitas previstas... habrá que irse a 5 cibercafés diferentes para poder generarlas desde direcciones diferentes... Por eso, antes de tirarse definitivamente a usar un sitio, conviene probar varias alternativas, y usarlas durante un tiempo, leyéndose atentamente la letra pequeña. Los grandes portales que ofrecen alojamiento, por ejemplo, son casi siempre la mejor opción.
Algunos sitios permiten también sacarle un dinerillo a las páginas, convirtiéndose en "corresponsales" de algún producto determinado, o permitiendo ofrecer subastas de cosas. No es que se vaya a forrar uno, pero igual cae algo. También ofrecen otros servicios: contadores, estadísticas, chats o foros. Es decir, que casi se puede montar un portal completo con no demasiado esfuerzo (y de hecho, ya hay algunos portales de esos).
Conviene también leerse la letra pequeña de las licencias, ese montón de palabras a la que uno siempre dice "acepto" sin mirar siquiera. En algún caso, la licencia puede implicar que las páginas puestas pasan a ser propiedad del sitio. Y, aunque no lo digan, lo que está muy claro es que si casca, te quedas sin las páginas, así que mejor tener siempre copia (tenerlas en dos o tres sitios, por ejemplo).
Junto a estos sitios, y aparte de los alojamientos de bitácoras mencionados anteriormente, hay otros sitios de alojamiento especializado que han surgido últimamente. Por ejemplo, Flickr y Hello alojan fotografías (con algún valor añadido como el poder organizarlas de varias formas diferentes), YouTube aloja videos digitales, y PodBlaze aloja podcasts, archivos de sonido en formato RSS, que permiten tener una especie de programa de radio. Algo así. Estos sitios se pueden usar en combinación unos con otros, de forma que las páginas HTML, por ejemplo, estén en un sitio, y las fotos o los videos o los archivos de sonido estén en otro diferente.
En ese grupo también cabría meter aquellos sitios que se especializan en alojar proyectos de un tema determinado, por ejemplo proyectos de software libre como Sourceforge o Rubyforge, también para proyectos de software libre, pero específicamente escritos en el lenguage Ruby.
Para saber más sobre los CGIs, visitad los cursos de GeNeura.
En muy pocos casos te permiten estos sitios generación de páginas dinámicas usando CGIs, es decir, programas que permiten general páginas dinámicamente. Muchos ofrecen algunos CGIs específicos, tales como contadores o libros de visitas. Diversios sitios ofrecen alojamiento de CGIs (en lenguajes tales como Perl o Python, algunos de ellos con acceso a bases de datos; a cambio, tienen la exclusiva de la publicidad del sitio. Otros servicios más exóticos, tales como uso de JSPs o ASPs, son más difíciles de encontrar. FreeZope ofrece alojamiento gratuito de Zope, con scripts propios en Python; iSavvix o MyJavaServer ofrecen alojamiento gratuito de JSPs y servlets. En este buscador puedes seleccionar sitios gratuitos con respecto a una serie de criterios, incluyendo servidor seguro y otras cosas.
En diferentes directorios se pueden encontrar muchos otros sitios, pero lo cierto es que la mayoría de ellos no funcionan, o están a punto de dejar de hacerlo. Un resumen bastante completo (y de otros recursos gratuitos en Internet) se puede encontrar en la página de C. F. Sierra (atención a los popups), en EsGratis, en la categoría de hospedaje gratis de Yahoo.es o de Yahoo.com (o incluso en Yahoo Italia).
En resumen, son la mejor opción si uno solo tiene acceso a Internet a través de medios ajenos (bibliotecas, universidades, el curre) o bien sólo acceso ocasional.
La mayoría de los proveedores de servicios de Internet ofrecen, como servicios adicionales, el alojamiento de páginas web, con mayor o menor valor añadido. Por eso conviene también conocerlos.
En realidad, banda ancha significa transmisión en diferentes canales en un medio de transmisión, y no tiene nada que ver con la velocidad. Se contrapone a banda base, no a banda estrecha. Sin embargo, popularmente se ha venido asociando a la velocidad de envío de información.
Es importante tener en cuenta también que no se considera otro aspecto importante de la transmisión de información, la latencia, lo que puede hacer que, en realidad, en ciertas circunstancias, un módem y un teléfono sean más rápidos que el ADSL.
Banda ancha se refiere al grosor de la tubería con el que se accede a Internet. La banda sería la cantidad de información que se puede transmitir en la unidad de tiempo, y ancha, pues eso, que es mucha. La capacidad de transmisión de información se mide en KBits por segundo; 1 KBit equivale tradicionalmente a una página de texto. Los operadores de banda ancha, habitualmente, tienen más de 100 KBits/s de ancho de banda.
Hay dos tipos principales de proveedores: los proveedores de ADSL y los de cable.
La ventaja de estos proveedores de banda ancha es que el ordenador puede estar conectado todo el tiempo que sea necesario, y por ello se puede plantear el dar servicio desde ellos. Evidentemente, no es aconsejable dar un servicio profesional, pero sí puede servir para una comunidad pequeña o para un grupo de amigos. El principal problema en estos casos es el filtro de servicios que tienen algunos operadores; pero se puede saltar usando puertos alternativos (cada servicio en un ordenador tiene un puerto de acceso que lo identifica; por ejemplo, la web usa el puerto 80). Otro problema adicional es conseguir un nombre fijo para el ordenador ya que habitualmente la dirección (dirección IP) que se asigna al mismo desde el operador puede variar dinámicamente. Esto se puede resolver como veremos a continuación.
En el portal ADSLAyuda tienes una comparativa entre los diferentes proveedores de ADSL en España; en cuanto al cable, sólo suele haber una opción por sitio geográfico, así que es mejor que consultes sitios genéricos tales como Banda Ancha para enterarte qué tal es el servicio que da tu proveedor local. Una lista bastante completa, con explicaciones, en la web del MEC; por otro lado, BandaAncha nos ofrece una lista de todos los operadores de ídem.
Otras opciones son las siguientes:
Estos últimos operadores, como suelen usarse principalmente en mercados verticales, no suelen ofrecer servicios adicionales como el alojamiento de páginas.
En cualquier caso, los operadores de banda ancha tienen la ventaja de que, al tener el ordenador uno, el espacio y los servicios son los que uno quiera/pueda; aunque tiene el inconveniente de que la velocidad de subida (bajada para quien se conecte con nuestro ordenador) está bastante limitada, y que, por supuesto, todo el mantenimiento tiene que hacerlo uno.
Cada página en internet tiene una dirección, pero es importante llamar a las cosas por su nombre y que el sitio que creemos tenga un nombre que esté bajo nuestro control. Porque en Internet, todas las cosas tienen un nombre, tal como www.michiringuito.com. Y esos nombres no crecen en los árboles, ni salen haciendo encantamientos: valen un dinero. Pero no todos valen igual, y, además, puede uno librarse de pagar a veces.
El nombre ese dichoso está dividido en más de dos partes, separadas por puntos. Empecemos a mirarlo por la derecha:
.info gratuitos) , pero son muy limitados y
generalmente no dura mucho tiempo. El resto se
puede comprar, pero afortunadamente hay competencia: algunas
que ofrecen dominios baratos son
com GoDaddy
o Stargate
se pueden registrar dominios de varios tipos. Los más
baratos siguen siendo los .info, que se pueden
conseguir por un par de euros al año (los primeros años). Encontrar un nombre no siempre es fácil, aunque nada más fácil que coger la palabra que se te ocurra y añádele "alia" al final, y ya lo tienes. En realidad se trata de un verdadero arte, sobre todo si quieres que el nombre sea parte de la imagen del sitio. Pero tratar de eso es demasiado extenso para hacerlo aquí.
En muchos casos, sobre todo si uno quiere hacer negocio en
Internet, hace falta algo más que simplemente tener unas
páginas: hace falta tener una dirección propia en Internet
(http://www.mi-direccion.com), con direcciones propias de correo
electrónico, y demás. En el apartado anterior se ha visto cómo
conseguir ese nombre. A partir de entonces hace falta, en la mayor parte de
los casos, buscar una empresa proveedora de ese servicio (aunque eso
no es estrictamente necesario: se puede comprar simplemente la
dirección, y alquilar una "redirección" a un sitio gratuito donde ya
estén alojados). Este servicio tiene
muchas modalidades: se denomina hosting o alojamiento si el proveedor se limita a
alojar las páginas y el sitio en un ordenador, compartido con otros
muchos usuarios y sitios, servidores dedicados, si uno quiere
el ordenador para uno solo, y housing/hoteling si el proveedor permite al usuario
montar su propio ordenador dentro del servicio; en este caso el proveedor
básicamente lo que vende es ancho de banda al usuario; en algunos
casos permite configurar a medida el ordenador que se va a usar como
servidor, con precios que varían dependiendo de la configuración.
Habrá que tener en cuenta otras muchas cosas a la hora de elegir un proveedor; habitualmente para una empresa o chiringuito vario, aunque últimamente es normal tener alojamientos "personales", desde que los precios han descendido tanto:
ssh,
que encripta la comunicación entre cliente y servidor. Lo más normal
es que con los alojamientos compartidos no se dé acceso al
servidor, aunque si con los dedicados.En todo esto habrá que ir de compras, y ver qué conviene más en cada caso. Algunos proveedores son: NTT/Verio, Arsys, Aemilius, 3T-Network y cientos de empresas más, tales como RackSpace, que regalaba unas camisetas mu chulas en la LinuxExpo. También se puede optar por lo seguro: alojamiento pro en GeoCities por 11.95$ al mes (ha subido dos dólares desde el año pasado, será por el precio del crudo) o mirar en el directorio de alojamiento para sitios de adultos si tienes algún tipo de necesidad especial. Lo bueno es que puedes contratar el servicio donde te dé la gana; aunque en algunos casos es mejor tener soporte técnico en el propio idioma de uno.
Es preciso tener en cuenta que estos costes no incluyen el mantenimiento del sitio, el añadir páginas nuevas, modificar las existentes, actualizar los programas de vez en cuando. No es conveniente confiar en un cuñado o un primo hábil, sino que es mejor contratar a alguien que lo haga, aunque sea a tiempo parcial o por horas. Un sitio descuidado es un sitio muerto, al que no acudirá nadie, y que, evidentemente, no mejora la imagen de la empresa a la que sirve de escaparate. Y hay que tener en cuenta que un proveedor puede desaparecer sin avisar, así que es conveniente tener copias recientes de todo el sitio completo, incluyendo dumps de la base de datos, para restaurarlo en un nuevo servidor en caso necesario.
Si uno quiere dar un salto más allá, y decide poner el charnaque en Internet, montarse un portal con su mula, su buey, y su comercio electrónico y toda la pesca, tendrá que montarse uno como proveedor de internet. Los costes de todo esto aumentan, y sólo merece la pena si realmente va a ofrecer uno un servicio y necesitar un ancho de banda grande.
Todo esto es hablar palabras mayores, y lo mejor es ponerse en contacto con una compañía de telecomunicaciones, tal como Telefónica, BT, Auna o JazzTel, que le informen de las opciones de conectividad disponibles: frame relay, acceso por ATM (Asynchronous transfer mode, se pueden consultar precios en Telefónica) y coste por ancho de banda.
Hay también formas de montar un choco completo en internet sin necesidad de escribir mucho HTML. Tanto entidades privadas como públicas promueven iniciativas de acceso de pequeñas y medianas empresas al comercio electrónico, y sólo es cuestión de estar atento para acceder a ellas.
En España, iniciativas como Escaparate, de Banesto, funcionan como un centro comercial en internet, en el que montar una nueva tienda es relativamente fácil, si tienes el TPV (terminal de punto de venta virtual) de Banesto. Otras empresas, como Comercios Online, ofrecen soluciones integrales. Conviene estar al tanto de las noticias de la Asociación Española de Comercio Electrónico, que, entre otras cosas, ofrece sellos de calidad.
Por otro lado, casi todas las administraciones ofrecen ayudas para montar negocios en Internet. Una página en wikilearning ofrece una serie de consejos para montar este tipo de negocios. También conviene darse de alta en algún sitio que proporcione alertas sobre ayudas de este tipo.
Lo que vale para un negocio,
vale también para la presencia de un investigador o grupo de
investigación en Internet: te sirve para
seleccionar un proveedor de presencia, e
indica todos los pasos necesarios para dar el
salto.Algunos sitios en internet y manuales que pueden servir para diseñar su presencia en Internet, sea para un sitio personal, de aficionado o corporativo:
En casi cualquier área son recomendables los libros de O'Reilly. En
este caso, recomendamos Web Design in a Nutshell, por Jennifer Niederst,
que explica todos los elementos del diseño de un sitio web y da
consejos sobre el uso de los gráficos. En los
sitios donde esté disponible, se puede acceder
al libro online
usando el servicio Safari de O'Reilly. De la
misma forma se puede comprar este libro en Amazon UK.
Otra alternativa es Don't Make Me Think: A Common Sense Approach to Web Usability
de Steve Krug, enfocado principalmente a temas de usabilidad; si
te interesa el tema, el sitio de Jakub
Nielsen es también una buena fuente (si uno se olvida de sus
filias y fobias, claro). Este libro se puede comprar también en Amazon
UK.

Este trabajo tiene una licencia Creative Commons.