Los Salvapantallas
Hay una aplicación que lo único que hace es demostrar lo inútil que es el ordenador: empieza a funcionar cuando el ordenador no está haciendo nada. Por eso, su popularidad debe demostrar que, efectivamente, los ordenadores no sirven para nada. Porque, cuando sale una imagen de una persona con un ordenador al lado, ¿qué es lo que sale en la pantalla? Efectivamente, el salvapantallas.

Por eso precisamente, por lo popular que es, se dedica tanto esfuerzo e imaginación; y no sólo a ellos, sino a lo que los incluye: temas de escritorio, mascotas que se mueven por el ordenador, y demás. Y además, no hay aplicación que llame más la atención. Hoy en día, aunque uno esté haciendo los gráficos más desopilantes en Excel, no llamarán tanto la atención como un salvapantallas, aunque sea el más estándar de Windows. Cuánta gente no se habrá parado delante de un ordenador para ver delfines (del salvapantallas SeaLife), o para ver los célebres caracteres chinos de Matrix, o fotos espectaculares de aviones, de otro salvapantallas. O quién no ha admirado la imaginación de los tostadores volantes, los Flying Toasters, desgraciadamente desaparecidos. En algunos casos ya se consideran arte; los salvapantallas fueron el tema de una exposición en la universidad de Stanford: Refresh.
Lo cierto es que, hoy en día, ninguna película o dibujo animado que se precie carece de SalvaPantallas. Y muchas empresas también los ofrecen gratis como publicidad, sabiendo que, si el salvapantallas es curioso y llama la atención, aparecerá en miles de pantallas de todo el mundo, llevando su producto a miles de ojos, y de forma totalmente gratuita. Seguro que el primero que inventó el salvapantallas para evitar que se quemaran los pixels de fósforo verde, no llegó a imaginarse que alcanzara tal expansión.