salvar el mundo
2 de enero de 2000
En la última Atalaya, vimos que las nuevas tecnologías y el
uso que se hace de ellas, en último término, no beneficia en absoluto
al medio ambiente. Pero quizás sucede todo lo contrario.
Se ha publicado recientemente un estudio que indica que en los EE UU,
la cantidad de energía consumida por dólar generado por la economía ha
descendido; es decir, que ha hecho falta menos petróleo para generar riqueza.
El estudio atribuye esto a diversos factores:
- El comercio electrónico. Tal como son los americanos, comprar
algo supone coger el coche, generalmente un todoterreno o una camioneta,
y por supuesto, de gasolina, nada de gasoil. Con el coche, desplazarse
unos cuantos kilómetros hasta un centro comercial, donde están las luces
encendidas todo el día. Comprar un par de cosas, y volver con el mismo
coche. Todo ello consume una gran cantidad de energía, en forma de gasolina
y de energía eléctrica necesaria en el centro comercial. Sin embargo,
si deciden hacer lo mismo usando un sitio de comercio electrónico, no
hay más que encender el ordenador, que consume unos 200-300 watios a
la hora, darle al ratón, y recibir el producto en una camioneta de reparto,
que, además, reparte muchos otros, y que en algunos casos, como las
furgonetas de correo americanas, van con energía eléctrica. Evidentemente,
no se ha sustituido totalmente el comprar en centros comerciales por
el comercio electrónico, pero lo poco que se ha hecho, ha consumido
menos energía, y ha generado riqueza sin necesidad de consumir demasiada.
- Las subastas por internet han generado un mercado de segunda
mano a escala global que hace que se reutilicen chismes que ya han sido
fabricados, en vez de comprarse cosas nuevas, que se tienen que fabricar,
con el gasto de energía consiguiente. Y esto vale tanto para electrodomésticos,
como para libros, como para cualquier cosa que uno quiera coleccionar.
- La economía de servicios usa menos energía y es menos contaminante
que la clásica. ¿Qué consume más energía, un oficinista delante de un
ordenador o un soldador en un horno de alta temperatura? En realidad,
esto sólo produce un desplazamiento del gasto energético, porque, evidentemente,
el acero, los coches y los buques tienen que producirse en algún sitio,
y lo hacen en Corea, Filipinas y en Polonia, donde la mano de obra es
más barata.
- El teletrabajo: volvemos a lo de antes: los americanos suelen
vivir en "suburbios", es decir, barriadas fuera de las ciudades, y a
menudo tienen que conducir durante más de una hora a su trabajo; sobre
todo en el caso de las grandes conurbaciones como Los Angeles, Chicago
o Washington DC; por eso, el que la gente trabaje desde casa hace que
se ahorren todos esos miles de litros de gasolina que consumirían los
currantes yendo al trabajo.
- La eficiencia de los procesos productivos. La mayoría de
las industrias clásicas han apostado por la eficiencia energética, y
no porque sea bueno para el medio ambiente, sino simplemente porque
reducen sus costes. Para producir cada kilo de acero, o cada automóvil,
o cada litro de cemento, se usa mucha menos energía que hace tiempo;
los coches consumen menos, las centrales desperdician menos energía.
Por todo ello, ecológicamente hablando, no es que vivamos en el mejor
de los mundos posibles, pero se va mejorando poco a poco, y en gran parte
gracias a la informática; de los factores anteriores, sólo uno no está
directamente relacionado con el uso de los ordenadores. Así que podemos
decir: "Ayude usted al medio ambiente: ponga un ordenador en su vida".
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