Torturando criaturas

Cuando hace algunos años, se hablaba de Vida Artificial, a la gente le hacían los ojos chirivitas. Ahora, mencionas el Tamagotchi, y todo el mundo te entiende. Como el Tamagotchi, las criaturas que se consideran vida artificial, reaccionan a su entorno, aprenden, e incluso, si hay muchas y se meten en un entorno adecuado, se pueden reproducir entre sí, y a base de pequeños cambios y de la supervivencia del más apto, irse adaptando cada vez mejor a su ambiente. Ambiente computacional, por supuesto.

La Vida Artificial tiene su aspecto científico, con gente como Chris Langton o Tom Ray, que trata de crear una reserva de organismos artificiales en la red, con programas que se reproduzcan y se muevan de un ordenador a otro dentro de la Internet, por supuesto, dentro de una especie de "granja". Con estas granjas se pretende, aparte de estudiar qué tipo de programas pueden surgir, el criar programas que evolucionen hasta hacer algo útil.

Pero la VA también tiene su aspecto lúdico; muchos programas tratan de aprovechar estas capacidades de aprendizaje de bichos en el ordenador para que la gente eche un buen rato. El más popular quizás es  Creatures,  creado por la firma inglesa CyberLife Technology, con su propio grupo de news, y  un montón de sitios web. En este juego, puedes interaccionar con unas criaturas llamadas norns dándole cates, dándoles de comer, incluso hablando con ellas; puedes enseñarles cosas, y una vez enseñadas, puedes salvar el ADN y el sistema nervioso de la criatura o ponerlo en tu página web. También pueden reproducirse entre sí, vamos, como en el mundo real.

También ocurre otra cosa con las norns. Seguro que si vuestro hermanito o hermanita tienen un tamagotchi, habéis disfrutado pinchándole y pinchándole hasta que os lo habéis cargado. Pues igual pasa con las norns del juego Creatures, que hay uno que ha creado un sitio web de  Norns torturadas, donde un menda se ha dedicado a putear de lo lindo a sus norns, y ves una página Web con un montón de norns con carita de pena pidiendo comida, norns de los nervios y otras sumamente deprimidas. Y los mensajes que le mandan al tío, que es marino de la Marina de los Estados Unidos.

¿Esto es bueno o malo? Pues es difícil de decir; al fin y al cabo es solo un juego y nada ni nadie sufren sino virtualmente. Además, el marinerito es tan bueno que después de torturarlas las rehabilita.

Matar sin remordimientos