ĦQue viene el virus!

En esta Atalaya, os voy a dar la solución definitiva a los virus que se contagian por correo electrónico. Es la siguiente: no hagáis caso a los mensajes que hablan de los virus que se contagian por correo electrónico.

Y esto por varias razones. Vamos a ir paso por paso.

  1. Un virus es un programa. Tanto en el caso de los virus clásicos como en el de los virus macro, o de otros cualquiera que aparezcan por el universo mundo, se trata de programas que tienen que ser ejecutados por el ordenador, para que puedan llevar a cabo su función, que habitualmente es hacerle la pascua al pacífico ciudadano. Alguna vez se puede no parecer un programa (por ejemplo, el sector de arranque de los discos y disquetes contiene un programa), pero siempre es un programa.
  2. Un mensaje de correo electrónico contiene texto. Al leer un mensaje de correo electrónico, se hace lo siguiente. Primero pasa el texto del servidor de correo al cliente de correo, el programa que nos permite a nosotros leer el correo. Luego, al seleccionar el mensaje, ese mensaje se interpreta como texto o como HTML y se presenta en pantalla. En ningún caso se "ejecuta un programa", salvo que se considere como tal el HTML. Por lo tanto, ¿cómo se va a contagiar un virus? Es como decir que por sacar un directorio de un disquete se puede contagiar un virus (que también se dice).
  3. ¡Pero un mensaje puede contener programas! Efectivamente, pero para ejecutar esos programas hace falta primero decodificar ese programa y pasarlo a disco; a veces descomprimirlo, y luego ejecutarlo pulsando con el ratón sobre el icono. Son tres o cuatro pasos necesarios; y si llegados a ese punto no le hemos pasado un antivirus por precaución, caray, nos merecemos haber cogido el virus.

Hay otras razones por las cuales no se puede contagiar un virus por correo electrónico "por leerlo". El correo electrónico se puede recibir en miles de plataformas diferentes, desde una Silicon Graphics hasta un PC pasando por Macs, Suns, PCs con Linux, y así hasta el infinito. Dado que un virus es un programa, y los programas son específicos de cada máquina y sistema operativo, ¿cómo va el pobre virus infeliz hacerle daño a todos esos ordenadores diferentes, y mucho menos leer la base de datos de direcciones para mandarles el mensaje? Por ejemplo, con mi lector de correo, el VM en el EMACS, y la base de datos de correo, que se llama Big Brother Database, que están escritas el LISP, se las vería bastante canutas.

Ha habido ya varios virus de estos: el Good Times, el Pen Pal greetings, por ejemplo. No sé a quién se le habrá ocurrido la idea, pero probablemente haya surgido como una broma de primero de abril que se le ha escapado de las manos a alguien.

Pero lo más cachondo de todo eso es que tal mensaje sí transmite un virus. Infecta a quien lo lee, que inmediatamente, y con la mejor intención, manda a todos los amigos de su libro de direcciones el mismo mensaje advirtiéndoles. Por ello, lo mejor es no leerlos, y agradecerles al amigo o amiga la buena intención, que, al fin y al cabo, es lo que cuenta.

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