de vuelta al WAP

Cuando salieron los móviles, todo el mundo los vio como una herramienta que iba a revolucionar los negocios, poder hablar en cualquier lado, oficina móvil, y todo eso. Ah, y también tenían una cosa para mandar mensajes cortos, pero era un latazo, porque había que teclearlos letra a letra, y, caray, ¿quién iba a perder el tiempo en componer esos mensajes?

Pues muchos millones de adolescentes, y no tan adolescentes, en España y fuera de ella, descubrieron el sistema de mensajería corta, descubrieron que era barato, e incluso gratis usando alguno de los servidores de mensajería gratuitos, y se lanzaron a mandar miles, millones e incluso miles de millones de mensajes, de bar a bar, o se clase del instituto al patio del instituto.

Yo de eso extraigo un par de conclusiones: primero, que es difícil predecir en los albores de una nueva tecnología para qué va a ser usada, y segundo, que no hay que subestimar el potencial de millones de adolescentes para hacer algo que a los demás nos parece incómodo o un latazo.

Y creo que lo mismo le puede pasar a la tecnología WAP. Es cierto que en esta misma Atalaya dije que todavía le quedaba un largo camino por recorrer, pero es que igual en Internet se recorre un largo camino en unos seis meses, y ya ha llegado su momento.Por ejemplo, en Finlandia, literalmente todo el mundo tiene teléfono móvil con WAP, y se puede hacer casi cualquier cosa con ellos: desde acceder al banco hasta tocar música, bajarse música para que suene el ordenador, y, lo que probablemente será una aplicación terriblemente popular, los chat. Que de acuerdo, que chat en cuatro líneas y con un teclado de 12 teclas es un rollo, pero díselo a la gente que compone un mensaje de esas mismas tres líneas en 10 segundos.

Además, WAP es un estándar propuesto por el WAP Forum, y lo cierto es que no hay otro camino para el desarrollo de la Internet en los teléfonos móviles. Puede que tenga un uso limitado (como hay mucha gente que no usa los mensajes cortos, o que ni siquiera usa el móvil salvo para recibir llamadas), pero está ahí, y de hecho, está en los teléfonos móviles nuevos. Todavía resulta caro: 20 pesetas el minuto por acceder a Internet, aunque sea desde el móvil, es un robo a mano armada, pero probablemente baje de precio en los siguientes seis meses. Y las pantallas de los móviles son cada vez más grandes: un móvil normal, como el Nokia 7110, tiene una pantalla bastante apañada y una ruededilla para que sea más fácil navegar por las pantallas.

De hecho, ya hay un montón de servicios ofrecidos a través del móvil: no hay más que mirar en WapDrive, donde, además, te puedes crear gratuitamente y fácilmente tu propia página WAP, y puedes navegar por todas las páginas WAP que te apetezca. El problema de todos estos servicios es cómo se van a financiar: en una pantalla pequeña no cabe mucha publicidad, pero ya se ideará algo, por la cuenta que les trae.

La ventaja del WML, es que es un lenguaje definido en XML, que según casi todo el mundo se va a convertir en el próximo estándar en Internet, si no lo es ya; las empresas o sitios que se adapten al WAP, porque está de moda o porque es necesario para su negocio, verán mucho más fácil adaptarse al resto de los estándares que están dentro de XML.

En resumen, no es que WAP sea el mejor invento desde el pan con mantequilla, pero está ahí, va a quedarse, y va a haber un porcentaje considerable de la población que va a usarlo de aquí a un año. Aunque siga siendo un latazo componer direcciones de internet con solo un dedo.

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