XML

A estas alturas del siglo XXI, ya va siendo hora de que hablemos del XML. Hace un par de años se habló de él como el sucesor del HTML, y a estas alturas, todavía no se sabe nada. ¿O sí?

Lo cierto es que el XML, que significa Extensible Markup Language está teniendo una expansión extraordinaria, tanto desde el punto de vista de las herramientas para el usuario como desde el punto de vista de las herramientas para el desarrollador. Las últimas versiones de los navegadores, los Explorer y Navigator, ya entienden XML y alguno de los estándares que los acompañan; ya es posible usar XML desde cualquier lenguage de navegación razonable, como PERL y Java, e incluso desde algunos poco razonables, como el Ruby, y finalmente, en la industria se usa cada vez más, sobre todo en los intercambios B2B. Incluso la nueva versión del HTML, llamada XHTML, es en realidad XML.

En realidad, XML es un metalenguaje, un lenguaje que sirve para especificar lenguajes que a su vez especifican documentos. En un documento XML "bien formado" se incluye una etiqueta raíz, que especifica el tipo del documento, y luego una serie de etiquetas que describen cada uno de los elementos del documento. En XML normal, además, se incluye un diccionario que dice cuáles etiquetas son válidas y cuáles no, y cuáles etiquetas se pueden usar en el contexto de cuáles etiquetas. Todo ello tiene grandes ventajas desde el punto de vista del tratamiento de la información, porque en XML se sabe qué es cada dato, qué posición ocupa dentro del documento y qué significa. Es muy fácil, por ejemplo, pasar documentos XML a una base de datos.

Si quieres aprender más, hay cursos bastante completos en la red. Y si tenéis que aprender sólo una cosa este año, que sea XML.

Qué tal funciona realmente eso del WAP