Ya tengo una página Web

Después de más de tres semanas trabajando en ella, has conseguido hacer la página Web definitiva sobre palanganas, zafas y aljofainas. Más de 5 fotos. Más de dos párrafos describiendo el producto, su origen, su uso, y, tristemente, su posible desaparición, desde que apareció el bidé y el lavabo. Más de 85 punteros encontrados en toda la internet, incluyendo los de 33 super100 que las ofrecen como producto estrella. Y lo de los punteros fue difícil, porque tuviste que enterarte de que jofaina en inglés se dice washingbasin. Pero bueno, ya la tienes. Y además, bien diseñada, ¿eh? Con 5 gif animados, un fondo que representa una palangana etrusca, y muchas palabras parpadeantes que dicen "nuevo" o "viejo" o "mira esto". Y un contador. El contador es imprescindible. ¿Qué va a hacer el visitante, si entra en la página y no se entera de cuánta gente la ha visitado antes que él, sintiéndose arropado por le multitud que comparte sus aficiones? Y el libro de visitas. Lo del chat sobre palanganas lo dejaste para más adelante.

Claro, no puedes ponerla en GeoCities  (por cierto, que no te dejaron ponerla en el área SiliconValley) y esperar que la gente venga. Hay que hacer que la internet del mundo mundial se entere. Le escribes a todos tus colegas. Le dices a tu madre que la mire. Le escribes a ese programa de Fórmula 1, Noticias para marineros, para que hable de ella. Pero no habla.

Incluso así, tres días más tarde miras la página y el contador ha subido a 46 visitas. Claro, que si descuentas las 45 que tú la has mirado, y dado a reload, en realidad no son muchas. Así que hay que pasar a la siguiente fase. La das de alta en buscadores. En Yahoo. En Altavista. En Ole. En Ozu. Una mañana entera dándola de alta en buscadores y en páginas que dan de alta en buscadores y en páginas que dan de alta en otras páginas que dan de alta en buscadores.

Tres días más tarde, la cosa va para arriba. Casi ciento cincuenta visitas. Incluso una persona te ha escrito, indicándote un par de punteros que tenías mal, y un par de punteros sobre palanganas en francés que no habías incluido. Y es que no puedes estar en todo, caray... Como ves que la cosa se anima, empiezas a añadirle cosas nuevas. Noticias sobre palanganas. Decides meterle el chat. Y te tiras algunas horas cada día en el chat, esperando que aparezca alguien. Cambias las noticias. Y las visitas suben ya a dos o tres al día. Bueno, una o ninguna si descuentas las tuyas.

Un día, recibes un mensaje. El buscador Motilla.org de Motilla del Palancar ha decidido nombrarte página imprescindible de la semana, a condición, claro está, de que incluyas un GIF y un puntero a su página. Desde ese momento, va para arriba: un mensaje a la semana, 20 visitas al día... otro premio, otro puntero de la International Washbasin page, ¡te escriben hasta del Perú! De hecho, te escriben tanto, que empiezas a no contestar los mensajes. Ni te da tiempo a cambiar la página... ya estás pensando en otra, "La página definitiva sobre las flautas traveseras", eso sí que va a ser un peazo de página. Y la as dejando. Y la dejas. Y la gente te escribe diciéndote que los punteros han desaparecido. Y que hay nuevas páginas. Y que las últimas noticias son de hace 6 meses, que cómo no has hablado de la revolución en las palanganas, la palangana de titanio. Pero ¿qué vas a hacer? Ya no tienes tiempo para dedicarle. Decides dar la página a quien la quiera. E incluso te pones un poco triste.