el zampabollos

En los años 80 montó un videoclub, luego lo cambió por un super cien, y actualmente se ha buscado dos sobrinos espabilados que han estudiado FP y se ha montado un güeb con comercio electrónico. Es el zampabollos, la versión patria del emprendedor, un todoterreno que huele donde está el dinero, capitaliza las modas, se hace con un dinerillo, y luego, si te he visto, no me acuerdo.

En Estados Unidos, los grandes empresarios montan eso, empresas. En España, sobre todo de este lado de Despeñaperros, se suelen montar chiringuitos, que se caracterizan, principalmente, por ser de "usar y tirar". A pesar de lo complicado que es montar una empresa, siempre es fácil montarse un chiringuito: una persona que se da de alta como autónomo, y un par de chavales que cobran en dinero negro (o en gris oscuro), eso si cobran, que sacan las castañas del fuego, cogen experiencia, o no, y luego se van a tierras más fértiles.

El zampabollos es un tipo campechano, hace negocios tomándose cuatro tubos de cerveza con las correspondientes tapas, le habla a todo el mundo de tú, y se pone el mundo por montera. No tiene ningún atuendo particular, si acaso en mangas de camisa, pantalones cómodos, y a veces chaqueta y corbata si lo exigen las circunstancias, aunque no suele moverse en otros niveles. Es el enemigo natural de los harekrishna, pero a veces suele aliarse con los máquinas, a los que usa como si de un expositor de vídeos se tratase. En realidad, la relación es más simbiótica: el zampabollos aprende algo, mientras que el máquina saca unas pelas para poder ir a ver el próximo estreno de Star Wars/Star Trek: Data le corta las greñas a Chewbacca.

Por supuesto, los zampabollos no están en peligro de extinción, pero sí de evolución. En cuanto que encuentren el ecosistema demasiado cargado de competidores, o entren los profesionales, huirán a tierras más prósperas, y se dedicarán, por ejemplo, a clonar mascotas, o a lanzar cohetes espaciales en el patio de su casa.

Tema: Fauna informática